domingo, 18 de octubre de 2015

FRANCISCO ASENSI. LA SIBILA DE DELFOS. Asesinato en el cónclave.




  En julio nos fuimos toda la familia a una casa rural de un pueblo de Toledo, concretamente, Urda. La casa resultó ser una magnífica propiedad llevada magníficamente por Ángel y su familia compuesta de su mujer, dos hijas y el yerno. Tenía las suficientes habitaciones, espaciosas y climatizadas, un correcto salón donde degustar las estupendas comidas que nos sirvieron, y una piscina pequeña pero agradable, lo suficiente para soportar la tremenda ola de calor que sacudió a España durante la casi totalidad del mes de julio, un horno constante. En casi tres días da tiempo a hablar de casi todo y hablamos de mi amor por los libros. Cuando regresamos a Madrid, unos queridos primos de mi madre con los que compartimos esos días, quisieron obsequiarme con este libro. Con una dedicatoria: “Al mejor organizador del mundo. Te queremos”. E. y R. Soy malo obsequiando regalos y creo que peor aún recibiéndolos. Me da vergüenza y creo que se nota. Les dije que me había limitado a hacer la reserva y a concretar con Ángel los detalles. Con hombres como él todo es mucho más fácil. Sentido común y emanación de tranquilidad. El caso es que hace unos días terminé de leerlo y en contra de lo que me pareció la primera impresión, la de ser un best seller con autor español, me ha parecido una novela de intriga más que aceptable; incluso por encima de la exitosa “Código Da Vinci”, que es muy posterior. Francisco Asensi fue sacerdote durante diez años y estudió filosofía, teología e historia. También fue director de un colegio mayor universitario. Esta fue su primera novela escrita, del año 1996, por eso les costó encontrarla.
  Lo primero que sorprende es su carácter adivinatorio. Trata sobre un papa que, bordeando el final del milenio, dimite y se produce el consiguiente cónclave para elegir un nuevo papa. El casi seguro candidato aparece muerto en extrañas circunstancias. Según se va leyendo uno se va sorprendiendo que coincida en tantos aspectos con el tiempo actual. Toda la trama, muy bien hilvanada, sirve para hacer una crítica de la iglesia. Y como la iglesia siempre ha sabido sobrevivir a través de los tiempos, en este libro de ficción se especula con la idea de la introducción de la mujer en su seno. La Sibila es esta mujer.
Un párrafo significativo de por dónde se mueven los hilos es el que sigue: “¿Ha pensado, monseñor Alberola, lo que usted podría hacer por esa Iglesia, si llegase al pontificado? La Iglesia tiene que volver a sus orígenes, a su verdad evangélica… ¡Necesitamos un papa de esas agallas!”.
  “Si la Iglesia ´Católica no da esos pasos, no sobrevivirá por mucho tiempo”.
  “Miguel Ángel escribió: La mujer será la piedra de Pedro, pero ¿Qué significado tiene?”.
  Se habla mucho sobre la existencia verídica de la papisa Juana.
  No sabemos si a ciencia cierta existió o no pero, al menos, ha servido para introducirla en obras entretenidas y bien escritas como ésta.
  Jesús dejó unas cuantas frases, casi todas de amor. Miles de libros hicieron falta para ponerlas en práctica sin conseguirlo. Cuanto más religioso dice ser, más alejado de este Papa dice sentirse: porque habla de amor y justicia. Baudelaire decía que Dios era un escándalo, pero un escándalo rentable. Y el mensaje de Jesús no es rentable, ¿Cómo iba a serlo?

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