sábado, 30 de septiembre de 2023

OFICIO PASAJERO. JOSÉ ANTONIO MONTANO.


 

Vi que venía desde Málaga a presentar su nuevo libro y no me lo pensé. En la librería, desconocido por mí, Crazy Mary. Llegamos algo tarde y ya habían empezado. No había sitio porque había gente y no es muy grande. Han hablado durante una hora de sus diarios y de otros diarios. Me han gustado porque me he reconocido en no pocas entradas. Sus neuras (empezando por su alimentación desordenada), sus manías, su talante enamoradizo, sus lecturas (“La Celestina: cuánta vida hay en sus páginas”) de la que tengo un ejemplar de Cátedra pendiente para releer, las citas.

   Abarcan estos diarios desde el año 89 al 99. Yo le saco a él cuatro años. Ya le han aprovechado más que a mí, y eso que varias entradas tratan de eso, de no llegar nunca a nada. Editorial Sr. Scott. 293 páginas. Son diarios que están elaborados luego para darles un aroma literario.

  A la hora de las preguntas empezó a latirme rápido el corazón. Quería decirle algo. Casi siempre tengo ganas de intervenir pero me paralizo. Hubo varias, tres. Me decidí y levanté la mano. Me dijo el que presentaba el libro, un catedrático de Málaga de filología, que esperara porque había otro antes que yo. Me puse aún más nervioso. Comencé a hablar sobre que lo conocía desde hacía muchos años. Que lo empecé a seguir en el blog de Jabois (me equivoqué y pronuncié Jaboas) y que seguía su propio diario. Al final le pregunté si en estos diarios aparecía su reclusión en una casita de un pueblo de Marruecos. Me dijo que no. Y terminé diciéndole que por él había comenzado a leer los diarios de Jünger. Todo deslavazado, desordenado, mal. Pero a pesar de todo me alegré. Él, por decir algo (debió sentir mi atoramiento, aunque a él también le ha pasado) me dijo que sólo por eso, por lo de Jünger, se veía recompensado. “Desde que leí Radiaciones noto que un calor me acompaña. Es de esas lecturas que dejan poso”.

  “El valor de un hombre se mide por la cantidad de soledad que es capaz de soportar”. Nietzsche.

  “Todas las torpezas e indecisiones me han hecho ver que a mí no me gusta propiamente viajar, es decir, desplazarme, lo que me gusta es establecerme en ciudades”.

  Seguiré leyendo a JAMontano. Es como de la familia.


 

martes, 26 de septiembre de 2023

DIARIOS II. JOSÉ JIMÉNEZ LOZANO.

   Segundo de los tomazos de este autor castellano. Mil ciento y pico de páginas. Los he leído durante la primera quincena de septiembre, en pleno apogeo del caso Rubiales.

  El periodista, crítico y escritor es católico y de moral firme, y se nota en su forma de tratar los asuntos. Por eso muchas veces no estoy de acuerdo, como en una entrada del 2006 en que se hace eco de la denuncia al Dr. Montes por las sedaciones, etc. Dice que “por el aspecto es el de la muerte en la Granja por falta de rentabilidad, etc”. Y ahora quisiera decirle, que aunque estén ambos muertos, que el Dr. Montes salió indemne de la persecución que tan injustamente le sometió Esperanza Aguirre y sus esbirros. La muy h.d.l.g.p. Y que hay una calle en Móstoles que lleva su nombre. Aunque, quién sabe, quizá más adelante se desdiga. Yo tampoco la perdonaré nunca por aquella infamia.

  Nos está quedando un régimen soviético de lo más apañao.

  “La agricultura es, ahora, industria alimentaria motorizada; lo mismo, en esencia, que la fabricación de cadáveres en las cámaras de gas y en los campos de exterminio, lo mismo que los bloqueos y la rendición por hambre de países enteros, lo mismo que la fabricación de bombas de hidrógeno”. Estas cosas las escribió Heidegger, gran y famoso pensador. Al que habría que gritarle al oído el mantra que está ahora en todas las redes sociales: “No has entendido nada”.

  Estos diarios están elaborados con posterioridad, al modo de los de Trapiello o de Jünger. Le agradecía a JA Montano que fuera él quien me descubriera los diarios de Jünger, cosa que festejó mucho y que me han llevado hasta aquí.

 

De los males que vivimos hablan mucho los puebleros,

Que hacen como los teros para esconder sus niditos,

Que en un lao pegan los gritos y en el otro guardan los huevos.

  “Comencé a leer un artículo del periódico que dice que ahora nadie lee a Azorín y que tampoco se leía antes. Y ya no paso más adelante, porque es también obvio que tampoco se lee a Petrarca ni a Cervantes o a Don Juan Valera. ¿Y qué? Los que no los han leído eso se pierden, aunque, como no saben lo que se pierden, se están tan contentos”.

 

 

  Ayer estuvimos en la manifestación del PP en defensa de la Constitución y en contra de la amnistía, como el Pedro Sánchez de julio. Gente de cuarenta, cincuenta, sesenta años. Olor a perfumes de marca. Banderas de España. Corrección. Lo más violento que se escuchó fue un “Viva Sánchez, pero que viva muy lejos”. También, en una bocacalle el himno de la Legión, que no sé bien a qué venía a cuento. Cuando aún nos quedaban más de cien metros para llegar al meollo nos asustamos: no podíamos movernos hacia ningún lado. El sol pegaba fuerte y un dron y un helicóptero sobrevolaban el gentío. Poco a poco nos fuimos yendo hacia el Retiro donde había un concierto de jazz.

  Hace mini tratados sobre multitud de cuestiones, por ejemplo sobre las estancias, recordando su importancia hablando de Virginia Woolf, Teresa de Jesús, etc. O sobre el hecho de escribir: “Escribir es tomar las palabras una por una y lavarlas del uso abusivo que se ha hecho de ellas… Es preciso, entonces, refrescar la lengua para que aumente su inocencia…”.

  Cosas curiosas de la historia: “Miró firmó el triste manifiesto surrealista en el que se pedía –durante la guerra civil española- la destrucción de iglesias e imágenes, etc”.

  “Mucho antes de esos dos totalitarismos Nietzsche pensaba que la democracia embrutecería a los pueblos y tendría que liquidar religión e inteligencia”. También recuerda que Rousseau promulgaba la pena de muerte a quien no aceptara la religión de la República.

  “Ustedes buscan amo. No se preocupen, lo tendrán”, les dijo Jacques Lacan a los jovencitos de mayo del 68.

  Incide mucho en el papel y el génesis creativo de los escritores. Por Somserset Maugham dice sobre un posible relato: “Jaime y su mujer. Dos personas voluminosas que no hacen más que leer novelas. Llevan una vida perfectamente monótona, pero, en espíritu, una vida romántica. Toda su experiencia se basa en lo ficticio. Tuvieron un niño y se les murió. Jamie esperaba que su mujer no querría tener ninguno más. Aquello perturbaba el orden de sus vidas. Después del entierro los dos se sentaron con un suspiro de alivio delante de paquetes de novelas que acababan de llegar de la librería”.

  Bueno, pocos subrayados más a pesar del centón. Gran calidad literaria, muchas cosas curiosas, mini ensayos, pero sin apasionamientos. Quizá un poco más de escepticismo hubiera estado mejor. Pero si algún día veo en una librería de viejo alguna de sus novelas, la compraré.  

domingo, 3 de septiembre de 2023

EL EXPEDIENTE ZHIVAGO. PETER FINN. PETRA COUVÉE.


 

El día de mi cumpleaños me vine arriba y salí de la librería con al menos ocho kilos de libros. Unos cuantos a un euro menos este que me costó 5,95. Libros de saldo. ¿A quién le puede interesar del gran público un libro que detalla la rocambolesca historia de su publicación?

  En el año 46 la paranoia contra la cultura No oficial entró en fiebre. Stalin abronca a directores de periódicos por publicar mierdas. En concreto sobre Zóshchenk, “no construimos el orden soviético para esto, para enseñarles bobadas al pueblo”.

  “Los bolcheviques, en su constitución, prometían una utopía: La abolición de toda explotación del hombre por el hombre, la completa eliminación de la división de la sociedad en clases, la implacable supresión de los explotadores, el establecimiento de una organización socialista de la sociedad y la victoria del socialismo en todos los países”.

  Es verdad que la Guerra Fría estaba en su apogeo y que los EEUU aprovecharon la inercia de esta “crítica” del socialismo para desgastar esa forma de ver el mundo. La publicación de un libro era entonces más potente que las armas. Esa idea se acabó, ahora están las redes sociales que hacen ver una cosa por otra si se pone la adecuada técnica y determinación.

  Zhivago viene de “VIVO”, En verdad Tú eres el Cristo, el Dios vivo.

  Aquí me siento identificada con él: “El poeta detestaba envejecer y se tomaba los cumpleaños como días de duelo, desdeñando cualquier intento de hacer una celebración”. Y sigue: “Estos inesperados amores eran un elixir que detenía el paso del tiempo”. Pasternak tenía una amante.

  Varios de los aquí presentes coincidimos con Pasternak que ya agonizante comentó: “Todo está empapado de mierda. Y no sólo nosotros, sino en todas partes, en el mundo entero. Mi vida entera ha sido una pelea a solas contra la banalidad reinante, a favor del talento humano, libre y en acción”.  

 

“En el prestigioso Instituto Literario Gorki, el director les dijo a los alumnos que tenían que asistir a una manifestación contra Pasternak y firmar una carta de denuncia que se publicaría en Literaturnaia gazeta”. De qué me suena esto: ¿podría ser un comunicado del sindicato de…?

  Además de tener la pretensión de meterse en cada cuestión de la vida toda: el Totalitarismo.

  Este blog comenzó por un listado de escritores suicidas. No están incluidos los que se mataron en la época soviética por ser una legión demasiado grande: Paolo Iashvili, que se mató de un disparo antes de que los inquisidores oficiales cerraran el cerco.

  Pasternak tenía una determinación: que su obra fuera conocida en el mundo: “No importa lo que me ocurra a mí. Mi vida está terminada. El libro es mi última palabra en al mundo civilizado”.

  Me encantó su lectura. Está muy bien escrito.

  Editorial Bóveda. 2016.