sábado, 6 de septiembre de 2014

HERMAN MELVILLE. BENITO CERENO. BILLY BUDD.





  Hace veintisiete años  que tengo este volumen pero hasta ahora solo había leído uno de los, para mí, mejores cuentos que existen; cuento largo o novela corta; como se prefiera: Bartleby, el escribiente; el hombre oscuro que se niega obstinadamente a la acción. “Preferiría no hacerlo” ¡Cuántas veces no hemos soñado todos con decirle a los poderosos esa potente frase!
   Como me había acabado los últimos libros comprados decidí volver al estadounidense animado por la fiebre lectora de los libros de Hoare, que tantas veces lo nombra.
  "Benito Cereno" el propio Borges la califica como una de las grandes obras maestras de la literatura aunque otros la han considerado un grave error; en cualquier caso, un símbolo inexplicable de lo que es este mundo. Un barco para la caza de focas está en una bahía para aprovisionarse de agua. Al poco, un barco desconocido llega. Después de algunas averiguaciones y sospechas, el Capitán Delano sube a bordo y contempla una serie de hechos sumamente extraños. Nada parece seguir los cauces de la lógica. En el barco hay esclavos que faltan al respeto a los oficiales; el Capitán Cereno, español al “mando” del barco desconocido, parece falto de energía y aquejado de alguna enfermedad. Nada es lo que parece. Y un asistente, negro muy servicial y cabal, parece tomarse demasiadas confianzas con éste. Yo diría, que, de manera muy sutil, aquí se está contando una historia de relación homosexual. Por las cosas que cuenta el autor americano y a pesar de saber que estuvo casado (no tiene, claro, nada que ver) yo diría que Melville tenía claras pulsiones de hombre homosexual. Leyendo la siguiente novela corta, Billy Budd, ya no he tenido más dudas. La manera de describir al protagonista: “veintiún años, rubio, de piel delicada, etc” y las tribulaciones que suceden en el barco lo dejan bastante claro. Además, ¿no es el comienzo de su novela más universal, Moby Dick, cuando tiene que compartir habitación y cama con Queequeg, una escena de lo más erótica?
  Billy Budd es la eterna disyuntiva entre la justicia y la ley. A veces, aplicando la ley, estrictamente la ley, se cometen las mayores atrocidades y las mayores injusticias.
  En cualquier caso, ha sido un verdadero placer leer estas dos novelitas del inmortal escritor

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