lunes, 7 de octubre de 2013

RICARDO PIGLIA. EL CAMINO DE IDA

                                                  De. Lanzallamas.




  La novela del escritor argentino comienza como una novela sobre los campus universitarios. Renza, alter ego de Piglia, y recién divorciado, llega a una prestigiosa universidad de New Jersey para dar un seminario en torno a la figura de W. H. Hudson, escritor inglés y argentino de adopción.  También se establece una trama amorosa alrededor de la inteligente y comprometida Ida Brown.  Hay capítulos en los que se habla de escritores como Joseph Conrad, Robert Frost o el propio Hudson, tipos que han vivido a caballo entre dos lenguas y dos culturas.
  He leído algunas reseñas de este libro que ofrecen tanta información sobre la trama, quiénes son delincuentes y culpables, quiénes inocentes, que equivaldría a asomarse en la cola de un cine y gritar quién es el asesino. Yo no lo voy a hacer. Sí quisiera hablar de un personaje que a medida que iba describiéndolo, más me iba pareciendo al  Thoreau de Walden: Thomas Punk. “Primero construyó una cabaña de madera de seis pies, siguiendo el modelo de la que había construido Thoreau en Walden”.
  También, a través de un “Manifiesto” que el propio Punk consigue que publiquen los principales periódicos del país, hace interesantísimas digresiones sobre la civilización y sobre la violencia “En eso consiste la civilización; la posibilidad de fingir y engañar nos ha permitido construir la cultura”.
  “Nadie puede decir qué forma podría asumir en el futuro la organización social. Por qué complacerse entonces en fantasías proféticas”.
  Ricardo Piglia me ganó para siempre con su visual novela Plata quemada y remató con El último lector, un ensayo delicioso para los amantes de los junta letras.


4 comentarios:

Juan Herrezuelo dijo...

Tu espacio respira y transpira auténtica pasión por la literatura, en un grado tal que ya no creen posible las editoriales, pero que existe, ya se ve: es una inclinación en la que me veo plenamente reflejado. Como reflejado me veo en esos paisajes del sur que me son tan próximos y que han dado lugar a un estupendo diario que he leído ahora de adelante atrás. A Piglia lo tengo aún por descubrir, es una promesa que me he hecho a mí mismo desde que vi uno de los programas literarios que hace en la televisión pública argentina.
Saludos.

Hermi dijo...

Gracias por pasarte Juan. Creo que descubrí tu blog buscando algo sobre El Nadador, hace unos meses, y rápido me di cuenta que era muy interesante.
Eres de los pocos a los que me asomo prácticamente a diario buscando un poco más de alimento.
Un saludo.

Su dijo...

Buenas noches Hermi, como siempre un placer leer tus entradas, recuerdo que conocí y leí El último lector gracias a ti.
Un abrazo

Hermi dijo...

Oh..., muchas gracias, Abril. Solo por eso (y porque no se pierdan estas menudencias en el torbellino del olvido) merece la pena tener un blog.
Un abrazo.-