lunes, 3 de junio de 2013

EL TIEMPO DE LOS HEROES. JAVIER REVERTE.



   Mi querido autor de libros de viajes, Don Javier Martínez Reverte, ha emprendido nuevamente la ardua tarea de escribir otra novela. En esta ocasión la biografía novelada del general republicano y comunista Juan Modesto, aunque su verdadero nombre fue Juan Guilloto León. Ya dije en una ocasión que para mí la novela no es su fuerte. Ésta, podría ser, como diría el otro, otra maldita novela sobre la guerra civil. A los lectores nos ha quedado claro que Modesto era un hombre valiente, apuesto y seductor. Tenía la cabeza grande cubierta de un abundante pelo negro. Hizo lo que pudo para ganar la guerra pero hacía falta más que voluntad para hacerlo. A los países involucrados no les apetecía, como creyeron, que España se convirtiera en una nación de la órbita de Rusia por muy democrática que se creyera la República. Y faltaron los aviones, los barcos, los carros de combate o las municiones. También les faltó unidad. En la guerra hay que tener objetivos claros y simples y mantener la voluntad de conseguirlos a toda costa, con rigor y disciplina, cueste lo que cueste. En el frente popular se llamaban unos a otros, independientemente del rango militar, de camaradas o de tú. Y se empieza así y se termina perdiendo la guerra.
  A pesar de sus seiscientas y pico páginas he tardado pocos días en leerla. Se lee bien pero no he dejado de sentir que la novela tenía algo de tebeo. Demasiadas escenas peliculeras para tomarlas en serio. Me han gustado mucho más, hablando de guerra civil, los libros que ha escrito su hermano Jorge sobre la Batalla del Ebro o la de Madrid. Que nadie busque en este libro, ya lo dice el propio autor en el epílogo, mucho rigor histórico.
  No obstante, la historia de este personaje permanecerá en mi memoria por otro hecho concreto: mientras lo leía he vuelto a ver la estupenda serie española de los noventa: La Forja de un Rebelde, de Arturo Barea. Basado en un libro, éste sí, grandioso sobre la guerra civil. Y aún más, sobre sus antecedentes y consecuencias.

Publicar un comentario