viernes, 17 de julio de 2009

STEFAN ZWEIG


Stefan Zweig es de esos escritores amenos que no requieren un esfuerzo adicional para recorrer sus páginas. Es un auténtico placer beberse con los ojos cualquiera de sus libros. Quizá ahora no se pueda considerar este juicio como un elogio. Para mí siempre será un placer leer con placer. Lo último que he leído de él: El Mundo de Ayer, una autobiografía importante para comprender qué pasó en Centro-Europa en la primera mitad del siglo pasado.
Es un maestro absoluto a la hora de componer libros sobre personajes históricos. En María Antonieta, disfruté (desde el sentido de lector) leyendo el ambiente trágico de los grandes salones parisinos donde los aristócratas esperaban ser llevados a la guillotina; con el fuerte olor a sudor, mezclado con perfume caro y miedo. O los relatos magistrales de los Momentos estelares de la Humanidad (fabuloso su relato sobre la Caída de Constantinopla). O Novela de Ajedrez.

Zweig nació en Viena en 1881 dentro de una familia elegante y adinerada. En sus estudios se decide por la filosofía y desde bien temprano demuestra tener una sólida vocación literaria y un interés enorme por la historia. Cuando se doctora, emprende infinidad de viajes por todo el mundo, empapándose de todas las culturas.Durante la I Guerra Mundial toma partido por las ideas de corte más pacifistas aun cuando se alista para trabajar en los Archivos históricos de la Guerra. Vuelve a Austria. En esa época publica numerosos libros biográficos y diferentes novelas. En su villa de Salzburgo establece un espacio de tertulias con autores importantes como Mann, Joyce, George Wells, etc.Cuando Hitler llega al poder, se comienzan a quemar sus libros. Ante el avance del nazismo y de la guerra que se veía inevitable, se establece en Inglaterra. Aquí comienza a ser perseguido tanto por judío (la GESTAPO) como por ser alemán; Alemania había invadido Austria. Su pasaporte queda invalidado y por mediación de amigos ingleses, consigue el pasaporte británico para personas sin estado y viaja a diferentes países americanos. Finalmente se establece en Brasil, cerca de Río de Janeiro. Aunque nunca lo quiso decir, se sabe que ayudó económicamente a otros exiliados. En 1942 su mujer y él aparecen muertos en su apartamento. Muerte por veronal. Dejó una nota de despedida, agradeciendo a Brasil la hospitalidad y sintiendo una terrible nostalgia por ser un expatriado, un exiliado. A la ceremonia del entierro acudieron miles de personas para despedirle. Quizá Zweig no pudo soportar que le robaran su mundo, El Mundo de Ayer

8 comentarios:

Ana Belén dijo...

Estoy contigo Hermi; es muy placentero leer a Zweig.Al descubrirlo con 24 horas en la vida de una mujer me sedujo y después de varios me mantiene enamorada.
Es amor perfecto el que te dan esos libros definitivos: placer, compañía y la seguridad de que nunca se irán, de que siempre se darán y te recibirán como el primer día: con las tapas abiertas.

P.D: muy chula la foto de perfil.¿qué?¿de cañas con Don Vito?

Hermi dijo...

Zweig tuvo un momento álgido en el que en todos los hogares tenían libros suyos. Luego cayó en desuso pero en los últimos años, ha vuelto a resurgir; ha vuelto a estar en el lugar que nuca debió dejar.

La foto está hecha en Astorga después de comer un imponente cocido Maragato. Y el sombrero no es mío sino de Kentaki, un tipo peculiar.
Un abrazo, Ana.

princesadehojalata dijo...

Leí "Los ojos del hermano eterno", y me encantó, se convirtió en uno de esos libros que se regalan a los amigos más queridos con la sensación de compartir un tesoro.

Besos!

Hermi dijo...

Gracias por pasarte, Princesa. Estos son los títulos de Zweig que tengo en la librería de mi casa.

LA CURACION POR EL ESPIRITU
EL MUNDO DE AYER
MARIA ANTONIETA
UNA PARTIDA DE AJEDREZ
CARTA A UNA DESCONOCIDA
CALIDOSCOPIO
MOMENTOS ESTELARES DE LA HUMANIDAD
Éste que dices no lo he leído así que por lo que dices, cuando lo vea en una librería, lo compraré. Qué autor tan prolífico...!
Besos.

Jenofonte Perez dijo...

me encanta este autor, de él me gustaron mucho:
Casteillo contra Calvino
La lucha contra el demonio

saluditos

giovanni dijo...

Dejé un comentario en tu post sobre Henri Roorda van Eysinga. Stefan Zweig es uno de mis escritores favoritos, como también lo es Joseph Roth.

Un saludo desde Amsterdam

Hermi dijo...

Gracias por pasarte XkW. Hoy, al comprar más libros he visto otro de Zweig del que no tenía noticias: "Mendel el de los libros". Tiene una pinta estupenda pero creo que ya era demasiado. Tendrá que esperar al menos hasta que llegue el sueldo.
Un saludo.

Hermi dijo...

No había visto tu comentario Giovanni en el de Roorda. Gracias de nuevo. Joseph Roth..., ya escribí sobre él nada más acabar su "Marcha Radetzki". Otro de los grandes.
Otro saludito para Amsterdam. Por cierto ¿qué hace un castellanoescribiente -sin acento- en un sitio como ese?
Un saludo.