sábado, 19 de julio de 2014

DE VIDAS AJENAS. EMMANUEL CARRÈRE.

   
   Como dije, quiero leer todo lo que haya escrito Carrère y lo quiero leer rápido. Éste De Vida ajenas es otro gran disfrute para este lector a pesar de que cuente muchas de las cosas más tristes que le ocurren a los seres humanos. Cuando un familiar me preguntó qué leía y le conté por encima en qué consistía este libro me dijo: “¡vaya temas de lectura escoges para el verano!”. Carrère es un escritor y por ello le plantearon que escribiera sobre lo más doloroso que puede sentir un ser humano: la pérdida de un hijo para sus padres y la muerte de una mujer joven para sus hijos. Esas son las cosas que nos hacen sufrir intensamente cuando no es el orden natural de la vida: nacer, crecer, envejecer, morir. Lo señala el autor por boca de Fitzgerald “Evidentemente, todas las vidas son un proceso de demolición”.
  ¿Y en qué consiste este libro? Pues en contar unas historias llenas de dolor por la pérdida de seres queridos. Y las historias están entrelazadas con la vida del autor. Y es eso una de las cosas que más me gusta. Te cuenta por ejemplo qué libro se llevó para leer en el viaje en el que pasa la primera desgracia: Le conciernen de alguna manera de forma directa: la desaparición de una niña en el tsunami del 2004, entre otros miles de muertos, y la enfermedad y agonía en Francia de su cuñada y su relación con un compañero, juez de instrucción, ambos lisiados por la misma enfermedad.
   Una lectura apasionante que no olvidaré nunca. “Siempre nos complace que las personas que nos quieren señalen nuestros defectos como razones adicionales para querernos”.

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