lunes, 12 de octubre de 2026

FÉLIX DE AZÚA. AUOBIOGRAFÍA SIN VIDA.

 

   Este libro de un escritor y periodista al que tengo como una de las tres patas de siempre junto a Savater y Trapiello, y no es una autobiografía aunque lo diga su título.

  En la última feria del libro de Recoletos lo vi el primer día junto a su otro libro Autobiografía de papel y los dejé pasar. Una semana después solo tenían este y me lo llevé por cinco euros.

  Y todo vino porque el otro día escuché su entrevista de la Fundación Juan March y tocaba estos temas. Su experiencia sobre la estética, la evolución del arte, el lenguaje y el papel de la literatura. Mejor que lo explique él: “Las páginas que siguen desean dibujar una guía que a modo de mapa permita orientarse en una vida de imágenes, es decir, lo que las imágenes le han hecho a la vida. Y como no podía ser de otro modo, este relato consta de una serie de despedidas. Podrían haber sido otras, pero creo que bastará con unos cuantos ejemplos de amores y odios perdidos en la abstracción de una espléndida obra de arte”.

 

  Tiene una increíble capacidad para expresar imágenes poéticas en un solo párrafo: “El adolescente vive en una burbuja con paredes de espejo y sólo se entiende, o cree entenderse, con quienes, como él, viven en un reflejo”.

 

  “Crecía el burgo y menguaba el bosque. Había hecho su aparición La Sociedad, ese disimulo de la vida animal que convierte a los humanos en eficaces utensilios jurídicos”.

 

  “Todavía hoy, dos siglos más tarde (de la R. francesa) nadie sabe de qué se compone el Pueblo, sólo conocemos a sus mercaderes, a sus trileros, a sus carniceros, aunque es verdad que algunos años de invierno frío el Pueblo se convierte en una excelente máquina de matar”.

 

 

 

 


 

viernes, 9 de octubre de 2026

ANTONY BEEVOR. RASPUTIN Y LA BOLA NEGRA.

  

   Lectura de Rasputín, de Antony Beevor. Qué personaje más fascinante. Un tipo medio analfabeto, siberiano, con unos ojos de loco, que se mete de lleno en la corte del zar Nicolás II, que se sospechaba que le metía mano a cualquier tipo de mujer, incluidas las infantas, que comenzó a crearse enemigos dentro de los ministros más influyentes pero que aun así la zarina lo quería constantemente a su lado. Dicen que consiguió curar al débil heredero (era hemofílico) solo con sus oraciones. Que incluso se rumoreó que bañaba a las hijas adolescentes y luego las acariciaba. La de cosas raras que pasan en la historia.

 

  Debo tener todos los libros que ha publicado este historiador excepto el de la Guerra Civil.

 

  “Menos de veinte años antes de que Nicolás II accediera al trono de todas las Rusias, un diplomático alemán describió el sistema político del país como “absolutismo moderado mediante el asesinato”. Qué poco han cambiado las cosas en Rusia.

  En las celebraciones del matrimonio zarista hubo una avalancha para recoger regalos que supuso la muerte de 1389 muertos. La fiesta continuó: Aunque luego visitaron a los heridos y donaron 1000 rublos a cada familia con un fallecido, la opinión pública no absolvió al zar”.

 

  El último capítulo está dedicado al asesinato de Rasputín. Es prácticamente lo único que sabía de él. Que tuvo una gran influencia en la corte y que fue preciso mucho esfuerzo para acabar con su vida. Fue tiroteado, apaleado con una porra y lanzado al río helado (era diciembre) hasta que perdió la vida.

  Desde luego no es uno de sus mejores libros porque el tema no da para más pero ha sido interesante. Seguiré leyendo a Beevor.

 

 

 

Fuimos a ver La bola negra. Lo primero que debo decir es que me gustó mucho. Más que a mi mujer. De hecho, cuando acabó, me extrañó que la gente no aplaudiera. Una buena entrada a pesar de ser una sala grande y a las cinco de la tarde de un martes. A las cinco de la tarde.

  La película tiene un guion muy original que va enlazando diferentes capas temporales, tratando estas de manera tanto realista como muy poética. Cuando aparece el personaje principal sobre el que giran todas las historias no chirría. Me parece que es uno de los Lorcas más aproximados aunque salga poco. Recordemos que no hay imágenes en video de él ni grabaciones de su voz. O apenas, creo.

 

  Comiendo con la familia, señalé una de las características que quizá me ha descolocado un poco: el demasiado ensalzamiento de la homosexualidad y del desnudo masculino. Mi madre protestó (ella la vio hace unos días): “Mejor! ya está bien de tantos culos y tantas tetas!”. Me defendí diciendo que no lo criticaba, que lo resaltaba comparándolo con la época del destape. Digamos que estamos en la Transición del Destape del miembro.

 

   En algunas escenas me llegué a emocionar de verdad.

  A la salida también comentamos que, sin ser otra película de la guerra civil, también “cojea” de alguna manera. Le dije a mi mujer que quizá algún día hagan una película donde la víctima sea un pobre burgués fusilado por ausencia de callos en las manos (un caso real), o la recreación del bombardeo de un pueblo indefenso (otro caso real llamado Cabra). Mi mujer me recordó con razón que durante el franquismo la otra versión fue silenciada, apaleada, y oprimida con fuerza. Pero creo que ahora se debería a volver a equilibrar el tremendo universo de tragedias que supuso aquella terrible matanza.

 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

HYMALAYA. ERIKA FATLAND

  

  Los libros de Erika Fatland los había tenido muchas veces entre las manos en las librerías. Este en concreto, más. Siempre me ha interesado el mundo de las ascensiones a las cumbres del mundo pero ojeándolo no había visto que se tratara de eso. El libro es el de un viaje al Hilalaya, ni más ni menos. La han comparado con Kapuscinski.  Fatland es, después de viajera, una estupenda antropóloga social que sabe siete u ocho idiomas. Mezcla, como hacía el polaco, vivencias propias con historia y anécdotas interesantes del modo de vivir de pueblos aislados entre las montañas más altas de la tierra. Viaja casi siempre sola:

 “Aquella vez, la primera, viajé con un novio, pero desde entonces casi siempre he viajado sola. Si se viaja con otras personas, aunque sea solo con una, enseguida se acaba en una burbuja, en un pequeño mundo privado. Cuando viajas sola estás a merced del entorno, expuesta, desnuda”.

 

 Lo confirmo. Después de hacer el Camino de Santiago con 12 amigos más en bici, hace 17 años, quise hacerlo yo solo caminando. Nada que ver. Todo es distinto. El paisaje, el olor, la posibilidad de comunicarte con los otros, el pensamiento, el cansancio. Nada que ver.

 

  El libro es largo, como la cordillera que describe. He tardado veinte días exactos en leerlo aunque también es verdad que en medio he estado de viaje y en los viajes turísticos se tiene menos tiempo. Como los buenos libros de viaje entre párrafo y párrafo de vivencia personal nos habla de historias grandes e historias pequeñas, casi todas trágicas.

 

  Muchas de las jornadas suceden en China, el país, el mega país de moda. Estamos impregnados de China por todas partes. Y saben cómo protegerse. Esto cuenta la narradora Fatland: “En general me suelo cubrir la cabeza tal y como corresponde cuando visito mezquitas, pero en Sinkiang está prohibido hacerlo. También lo están las barbas largas y la vestimenta musulmana. Dar señales de que se es musulmán fuera del hogar –he ahí la gran diferencia- es como hacer una solicitud para ser reeducado”. Aquí, en el afán de buscar la libertad a toda costa nos rodeamos de imposiciones externas.

 

  Qué curioso es el ser humano. En Japón existían monjes que ayunaban durante meses para consumir su grasa y auto momificarse. “Cuando la muerte se aproxima, son trasladados a tumbas subterráneas donde recitan mantras y hacen sonar una campanilla. Cuando el resto de los monjes dejan de escucharla saben que el lama ha muerto”.

 

  Aún hay cumbres, al parecer, que nunca han sido pisadas por el hombre. El Gangkhar Puensum, en Bután se eleva a 7570 m. Las autoridades prohíben escalar montañas de más de 6000 m para no molestar a los dioses.

 

  Teoría de que la identidad se construye precisamente en la frontera, en el encuentro con el otro grupo. Del antropólogo Fredrik Barth. Pg. 489.

 

  El libro comienza por Chia y acaba por China. En Lhasa: “ahora hay ocho chinos por cada tibetano. Los atraen aquí con promesas de hipotecas gratuitas y atención médica. En la enseñanza, el chino es la lengua principal ahora. Los chinos son los dueños de todo. Nos hemos convertido en una minoría en nuestro propio país”. ¿Acabaremos igual en Europa?

 

  Para acabar conversaciones con su traductora del chino. “¿Cómo crees que funcionan aquí las cosas? Vivimos en un país comunista”. “El sistema dictatorial se infiltra en las mentes de la gente. Las ocupa y se atrinchera en contra de los cuestionamientos. El día a día es más fácil así”.

 

   Por supuesto seguiré comprando sus libros. Próxima estación: Soviestán.

jueves, 10 de septiembre de 2026

LA TORRE HERIDA POR EL RAYO. FERNANDO ARRABAL. Y ALGO DE CEUTA.

 

 

   Acabado este libro que tengo desde hace veinticinco años, La torre herida por el rayo, de Fernando Arrabal. Forma parte de esa colección de quiosco que sacó El Mundo a principios de este siglo. Por lo que sea ahí lo tenía siempre entre los pendientes. Y debo decir que me está gustando. Mezcla un asunto de espionaje e intriga político soviética con retazos de su biografía (novelada) y con una partida de ajedrez, además de sexo, y religión.  Ayer se lo comentaba a unos compañeros de entrenamiento y una me dijo que siempre le había caído mal. Pero es que Fernando es también un actor que se ha fabricado su propio personaje público, por ejemplo lo del milieranismo que recordaba Sap el otro día. Me gusta en las entrevistas que le han hecho. En la última de Broncano en su casa de París. Su casa es como un museo.

  Es en eso como Sánchez, en lo de crearse un personaje. Que va de progresista pero podría dirigir una “Gestapo” en España. Qué diríamos si supiéramos que “Interior del PP” hiciera una ficha con las tendencias de cada periodista de este país. Y encima cutre, porque tampoco hay que ser un experto en IA para saber eso que dice de cada uno de ellos. Pero ¿cabe una gratificación o un premio dependiendo de cada tendencia? Porque eso ya se ha hecho y se está haciendo. A más casito y docilidad más financiación. Así vemos casos como el de Ernesto Ekaizer o Guardans, siempre a remolque y dictado de lo que vaya diciendo Moncloa.

 

  Sobre el marxismo hace decir esto a un personaje: “No se puede llegar al equilibrio marxista, a la gran unificación sin pasar por el terrorismo”. Y sigue: “Se proponían amedrentar al adversario burgués e impresionar a la clase obrera haciendo explotar bombas en su conciencia proletaria”. De esas teorías aquellas Etas.

  En cada capítulo se explica gráficamente el desarrollo de una partida de ajedrez. Sumamente interesante. Siempre me ha fascinado el sentido de infinito que guarda un tablero. Solo para las diez primeras jugadas puede haber 69.352.859.712.417 secuencias de partidas posibles.

 

  En lo de Ceuta dice el gobierno que no podían saber el alcance de la invasión, como se cansó de decir el presidente Vivas y los informes de la policía, pero en el caso de la Dana, donde se esperaban 300 m3/s cuando luego llegó a haber picos de 800 m3/s sí que había que saberlo. Eso en cuanto al cauce del río. En cuanto a precipitaciones hubo previsiones de 90 a 180 l/m2 y llegó a haber más de 600 en pocas horas. Al presidente se le condenó a la hoguera por haber estado comiendo con una periodista. Follando, como decían algunos periodistas calenturientos. A Sánchez se le perdona que en una crisis tremenda de la violación del territorio, como él mismo dijo el 31 de agosto, se fuera de vacaciones casi un mes.

 

  Ay!!! Aún quedan demasiados terraplanistas del sanchismo.

 

  Fernando Arrabal nació en Melilla en 1932 y vive en París. Es un apasionado y experto en ajedrez. Debió ser también un joven talentoso porque es capaz de dominar varias disciplinas artísticas. Sigue dando que hablar y tiene infinidad de proyectos a día de hoy y 94 años.