martes, 18 de agosto de 2026

SIRI HUSTVEDT. HISTORIAS DE FANTASMAS.

 

  Es el primer libro que leo de esta autora estadounidense de origen noruego. Y aunque no debiera decirlo me ha interesado sobre todo en función de su condición de viuda de Paul Auster. Qué vivencias tuvo con el autor del que he leído muchos libros. Qué clase de amor tuvo con él, qué experiencias familiares, etc. Ese interés también literario hizo que lo comprara y lo leyera saltándome la lista de los pendientes.

  Me ha gustado mucho. Otro libro sobre el duelo. Bien escrito. Y de las cosas que me he enterado. Una vida larga es una sucesión de placeres, aburrimiento, tragedias, triunfos y con un claro final nunca feliz: la muerte.

 

  Me he sentido muy identificado en la forma de ser de Paul Auster. En sus obsesiones, manías y ansiedades. “Nunca exteriorizaba su nerviosismo, pero la ansiedad impregnaba su vida. Llegábamos con horas de antelación a los aeropuertos, lo que era motivo de bromas en la familia”. Esto en mí es exacto. “He pasado mucho tiempo mirando al abismo”.

 

  Y qué tragedias te puede traer la vida: Su nieta Ruby murió a los diez meses. La autopsia determinó que murió por una sobredosis de fentanilo con heroína. Su hijo, el de Paul, Dani, fue detenido y puesto en libertad provisional. A las pocas horas murió de sobredosis. En 2022. Cómo se puede sobrevivir a eso. Paul lo hizo coincidiendo además con su enfermedad.

 

  Paul Auster siempre decía que la intelectual de la familia era ella, su mujer. Era especialista en varias disciplinas, algunas de carácter técnico y científico, y había hecho estudios sobre Lacan entre otros, pero el que públicamente parecía ser especialista en él era Paul que solo había leído un libro de él.

 

  Y qué razón en esto: “El niño no es el adulto que llegará a ser, y sin embargo los sufrimientos de la primera infancia pueden permanecer como patrones que con el tiempo se consolidan”.

 

  Y una cosa que recordaré siempre de este libro es el de la teoría del Cúmulo de Problemas. “todo ser humano tiene siempre suficientes problemas como para ocupar por completo su vida cotidiana”. Y puso como ejemplo una mujer rica, guapa, que lo tenía todo, pero que estaba angustiada porque no la habían invitado a un evento de la alta sociedad. Sólo cuando supo que una hermana había sido diagnosticada con un tumor, sus preocupaciones cambiaron de bando y de intensidad.

 

  Siguiendo el orden de los acontecimientos médicos, generalmente a peor, también se describen en el libro los acontecimientos familiares, artísticos, políticos y sociales de EEUU, su declive como sociedad moderna. Trump es la representación personal de todo ello. Y cabe preguntarse: ¿cómo han podido llegar a votarle tanta gente? Como le dije hace poco a un amigo: tiene un mensaje simple y potente. Y la gente, la masa, es normalmente simple y frágil.

 

  Me ha encantado. Un libro de casi cuatrocientas páginas leído en apenas tres días.


 

viernes, 14 de agosto de 2026

GUERRA TOTAL. MANUEL CHAVES NOGALES. Y ECLIPSE. LA ODISEA.

  

   Vinieron mis hijas con sus novios a ver el eclipse. Subimos la calle hasta arriba, desde la que se ve la sierra, hacia el ocaso, el poniente, el oeste. Un par de gafas para los seis. Suficiente. Mientras, jugamos con la perra con un frisbee. Ella ni se enteró. El momentazo del cierre casi total fue emocionante. Y me preguntaba si alguna vez será posible disponer de una esfera a la distancia adecuada para impedir que acabemos fritos en un futuro no muy lejano. Se notó perfectamente el descenso de la temperatura. Ale, ya pasó. Ahora las réplicas inevitables en la tele y a otra cosa. Ni soy de los que pasan de todo ni de los que lloran. Hoy lo hablaba con mi madre. No entiendo a la gente que se pone a llorar porque pierde tu equipo o porque ves un eclipse. Tampoco me lo quería perder.

 

  Y antes de ayer fuimos a ver la de Odisea. También lo seis. Mi hija nos invitó a las butacas Premium. Puedes subir las piernas y están pensadas para tipos grandes. Tanto como el jugador del Atleti, Shorlöt, que estaba con dos jovencitas a continuación de nosotros. Pasó a mi lado y le sonreí y le saludé. Él correspondió con un hola, y pensé: un tipo que mide casi dos metros, guapo, con pasta: lo vi llegar en el parquin y llevaba un Mercedes tope de gama… ¿De qué color verá la vida? Seguro que tiene preocupaciones como todo el mundo.

 

  La película: Cuando acabó todos estaban emocionados. Les encantó. Todo. La historia, los actores y las actuaciones. Los efectos especiales… Cuando me preguntaron no quise quedar mal y les dije: Bueno, se deja ver. Se descojonaron.  Lo que más me emocionó es la escenita del perrito, esa lealtad hasta el final. Lo que menos: la banda sonora, buscando el efecto barato, sensiblón, el abuso del volumen. En silencio esa película perdería casi todo. Creo que si la hubiera visto haciendo zaping en la tele hubiera cambiado de canal. Floja. Pero me abstuve de ser sincero: los vi demasiado felices. Luego nos fuimos a tomar unas raciones a un parque cercano. Noche redonda. Lo más valioso: ver a los tuyos contentos.

 

  Acabada la lectura de Guerra Total, la continuación según el editor, de A sangre y Fuego, de Chaves Nogales. Los cuentos “inéditos” se leen en un rato. El resto del libro es el relato de Abelardo Linares para justificar la edición. Porque en realidad estaban publicados en diferentes periódicos bajo seudónimo.  No me ha gustado. Encima se me ha quedado una impronta negativa de uno de mis escritores preferidos. Hizo un artículo, el sevillano, escandalizado, contando que las tropas rebeldes habían secuestrado al hijo de Largo Caballero para intercambiarlo por JA Primo de Rivera. Y que lo iban a matar porque el gobierno republicano no iba a modificar la decisión de ejecutar al falangista. La realidad es que el hijo estuvo preso hasta mediados de los 40, luego fue liberado y se marchó al exilio con el resto de su familia. Como todo el mundo sabe JA Primo de Rivera fue ejecutado en el penal de Alicante a los 33 años. Los episodios no le llegan ni a la suela de los zapatos en la calidad de los de A Sangre y fuego. Tenía eso que no me ha gustado de la película de Nolan: una vocación de querer sobrecoger a cualquier costa.

 

  Del epílogo: “De modo abstracto se puede argumentar que Chaves Nogales nunca fue un equidistante. En mi opinión, lo que más aproxima a la realidad de su carácter y de su actitud ante la vida es decir que en realidad, en ciertas cuestiones lo que nunca quiso ser es un ´incondicional´”. Actualmente esa incondicionalidad, quizá siempre, se ablanda con dinero.

lunes, 10 de agosto de 2026

DESPEDIDAS. JULIAN BARNES.

  

 Acabada La Campaña de Rusia comienzo Despedidas, de Julian Barnes. También habla de Proust. Muchos escritores hablan de Proust pero no siempre para bien. “Ni siquiera soy proustiano. Quizá se note, porque, como más arriba, lo cito sobre todo para discrepar de él”. A Borges tampoco le gusta; ni a Mario Vargas Llosa. Ni a mí. En eso nos parecemos.

 

“La mayor parte caía sin quejarse, fuera por debilidad o por resignación, fuera porque los hombres no se quejan más que cuando esperan conmover a los demás, y creen que estos pueden apiadarse de ellos”.

Dos siglos antes y las cosas no cambian.

   En el libro de J. Barnes que acabo de terminar, en el cual se despide de sus lectores, nos habla también de un perro. De su perro. Y se pregunta si es consciente el perro de que es un perro. Yo creo que sí. Y del paso del tiempo. Y creo que tienen recuerdos de experiencias vividas. Al poco de tenerlo mi hija la llevé (es perra) a dar una vuelta por el bosque cercano y por hacer una gracia cogí la correa y la agité por encima de mi cabeza como hacen los vaqueros en las fiestas de exhibición. El sonido silbante agitó mucho a la pobre. Tanto que vino asustada con el rabo entre las patas. Como suplicándome que dejara de hacer eso. Ahí me di cuenta que sus experiencias en el Centro de Refugiados Caninos en el que estuvo sus primeros cinco meses no fueron lo más agradable de su vida.

   Dice J. Barnes que “Escribo esto a los setenta y siete años, y ahora le toca morirse a mi generación. A Martin Amis le gusta decir (pronto será le gustaba decir) con tono melancólico: Lo malo es que ya no puedes hacer nuevos viejos amigos”. Debió escribir esto poco antes de la muerte de Amis. Porque murió en el 2023 y J. Barnes ha cumplido ya los ochenta. De hecho hacia el final del libro cuenta que su amigo rehusó seguir tratándose el cáncer porque no quería soportar una tercera operación en la garganta.

  La obra es, para despedirse, una obra menor. En la segunda parte repasa las anécdotas y las frases que le han servido para construir gran parte de su obra. Mallarmé, Baudaleire, Flaubert, Chejov, Proust, Updike, etc. Y acaba diciendo que no tiene nada importante que decir en su despedida. Y pone como ejemplo una de las últimas frases de una escritora conocida (para él): “Se está acabando la mermelada”.

   Sobre la muerte y los perros cuenta otra anécdota. La del hermano de un amigo, muerto de cáncer hace treinta o cuarenta años. En la agonía decía: Si fuera un perro en estas circunstancias me pegarías un tiro.

  Para seguir hablando de perros se dice en estos días mucho que cada vez hay más sitios, hoteles y restaurantes, en las que no se permite la asistencia de niños. En el viaje que hemos hecho hace poco a Galicia elegimos un apartahotel que sí permitía perros y hemos entrado en los restaurantes a los que les dejaban entrar. En Valença, Portugal, incluso entramos a comer bacalao en uno de postín y se portó de maravilla. Est

A muy bien educada. Creo que no se les permite sentarse a la mesa con nosotros porque no pueden participar de la conversación ni beber vino.

  J. Barnes está enfermo. Una enfermedad de la sangre. Le preguntó a su doctora por qué le tenía que tocar a él. Que cree que ha hecho las cosas bien siempre. Y la doctora le dice que no hay un motivo ni un castigo. Nos vamos disolviendo. Es el universo que sigue trabajando. “¿cómo no vamos a buscar un propósito en lo que sucede? Es simplemente el cuerpo, que se está desgastando”.

   No sé si la perra de mi hija (ya sé que suena mal) ha sido o no feliz corriendo en las playas de Galicia. Yo desde luego lo he sido. Le tiraba la pelota y corríamos a ver quién llegaba antes. O se la lanzaba al mar para nadar juntos. He sido feliz incluso cuando una vez la perra había aprovechado para soltar sus cacas en la orilla. Tuve que recogerlas con las manos, llevarlas a la arena para hacer unas croquetas y transportarlas mejor hasta llegar a la zona de las toallas donde teníamos las bolsas. Un tipo me vio apurado y me dio una de las suyas diciendo que esas cosas pasaban. Parecía también divertirse.

  Tiene sólo dos años y pico y nos pasa una cosa extraña a mi hija y a mí cuando hablamos del paso de los años. De cuando nos deje. Y no podemos evitar que nos asalte una lágrima a los ojos.

domingo, 9 de agosto de 2026

LA CAMPAÑA DE RUSIA. CONDE DE SÉGUR.

 

Gran lectura de La Campaña de Rusia. Siempre que visito las ferias de Recoletos o la del mismo Retiro me paso, sí o sí, por la editorial Renacimiento, de Sevilla. Y siempre encuentro algo curioso. Tiene lo que para mí es una gran virtud: fondo de libros curiosos. Biografías olvidadas, hechos de guerra, libros desconocidos de autores consagrados, de viajes, etc. Cuando vi este, y con el magnífico cuadro en la portada, el paso a caballo de Napoleón, no lo dudé.

 

  El Conde de Ségur acompañó a Napoleón en sus guerras y lo cuenta de primera mano. Lo disfrutó y lo sufrió. ¿Por qué se considera a Napoleón un héroe y no un dictador causante de millones de muertos tipo Hitler o Stalin? Gran misterio.

 

  “Francia se había enajenado la simpatía de los pueblos a causa de sus conquistas y la de los reyes a causa de la revolución y de su nueva dinastía. Ya no podía tener ni amigos ni rivales, pues los primeros habrían sido falsos y los segundos implacables. No podía tener más que súbditos, por lo que sólo le quedaba una alternativa: someter a todo el mundo, o quedar sometida”.

 

  Acabo de ver un reportaje en el frente de Ucrania. Los muertos siempre tienen el mismo aspecto. Helados, descompuestos, húmedos si han estado largo tiempo sumergidos, piel de sapo, desmembrados… Hay un equipo numeroso haciendo labores de ADN para poder llevarles a las familias algo que enterrar. Hay que imaginar la vuelta de miles de soldados europeos (había de distintos países) mientras se quedaban en las cunetas miles de ellos para siempre.

 

  “Muchos aseguran que uno de aquellos desgraciados vivió durante varios días en el cadáver de un caballo abierto por un obús y cuyo interior roía”. En el documental un herido con metralla decía haber estado así durante cuatro días. Qué descenso a los infiernos. También se ha visto el paisaje desolado, frío, como en blanco y negro. Desesperanza. A un hombre lo arrancaron de su casa y en pocas semanas desapareció sin dejar rastro. Es la patria. Pero ¿a qué fue Napoleón?

  Decía el emperador: “En política no hay que retroceder jamás, no se debe volver jamás sobre sus pasos, hay que abstenerse de reconocer un error; pues esto quita prestigio cuando uno se equivoca hay que perseverar, pues así uno tiene siempre razón”. Si lo leyera alguien del gobierno se sentiría aludido.

  En alguna página he descubierto varias erratas juntas. Es como un pellizco que duele. Como si se les hubieran caído las comas sin ton ni son.

   Qué desastre la guerra. Hacia el final una reflexión donde ya el dolor es algo que ha pasado. “La mayor parte caína sin quejarse, fuera por debilidad o por resignación, fuera porque los hombres no se quejan más que cuando esperan conmover a los demás, y creen que estos pueden apiadarse de ellos”.

sábado, 1 de agosto de 2026

TIEMPO DE ERRORES. MOHAMED CHUKRI.


 Hace muchos años leí un libro increíble de este autor marroquí. El pan desnudo, posteriormente retitulado El pan a secas. Editorial Debate. 2003. Traducido por Abdela Djbilou. Fue el primero de la trilogía. Me gustó tanto que "poco" después, en 2018, vi en el Rastro el que hace tercer lugar: Rostros, amores, maldiciones, que también me gustó. 3 euros. Y el de en medio lo vi en la caseta de autores árabes, Feria del libro de Recoletos, y no lo dudé, me lo llevé puesto. Es un autor que venía de lo más apartado de su sociedad apartada, retrasada, ignorante. Él solo con su determinación logró salir de ahí y estudió y leyó a muchos autores franceses, españoles, etc. Vivió en Tánger y en Larache. Ha querido la casualidad que haya terminado este libro casi coincidiendo con la invasión de la ciudad ceutí de 50.000 jóvenes marroquíes.

  Empujados por los mismos motivos que fue empujado el autor: “El hambre, la miseria, el alcohol, el kif y las noches de los prostíbulos. Una vida en el filo de la navaja. Noches en Tánger y días de escuela en Larache, dos mundos que se dan la mano en esta inquietante novela”, dice la contraportada.

  Esta edición no es la de los otros dos. Está editada por Cabaret Voltaire, más de andar por casa. Pero está bien traducida por Karina Hajjaj, doctora de filología en la Universidad Complutense de Madrid y Malika Embarek López, traductora y especialista en autores magrebíes.

  En este libro cuenta el encuentro con un autor japonés de El pan desnudo que había querido visitar los lugares y que al ver la alberca del relato se lleva un chasco. No es tal como se describe en el libro. Chukri se explica a la pregunta del japonés: “-En tu libro describes esta alberca y lo que hay a su alrededor con mucha belleza y, sin embargo, no es ni parece que lo haya sido”. Contesta: “-Es la función del arte, la de embellecer la vida hasta en sus aspectos más horribles. La alberca se grabó en mi memoria de niño como algo hermoso y debo recuperarlo con esa impresión, aunque esté llena de agua turbia. ¡Estuve además temporalmente alejado de aquí”.

  Yo también tuve una experiencia así en una alberca en Melilla, en casa de los Serones. Y creo que todos tenemos una alberca idealizada de nuestra infancia.

  Se lee todo con agrado y rapidez. Apenas dos días. Ya tengo por fin los tres libros juntos.