domingo, 18 de octubre de 2026

SUPERCOOPERADORES. MARTIN A. NOWAC.


  

  Leído el libro del científico Martin A. Nowac titulado Súpercooperadores sobre cómo los grupos, los genes, estructuras sociales cooperan para progresar. Muy interesante. Ediciones B en BookCenter, esa librería donde puedes comprar por tres euros libros que costaban 24. Lo acabo de ver en La Casa del Libro a 45 de segunda mano. 

 

  “Aunque seamos cooperadores extraordinarios, la sociedad humana se ha visto, y siempre se verá, rasgada por el conflicto”.

 

   “Comentó que la familia Rosthschild había protegido las inversiones de sus clientes durante las guerras napoleónicas. Se encontraban bajo una intensa presión para abandonarlos, pero mantuvieron la fidelidad a los intereses de sus clientes ingleses. Después de eso, naturalmente, la familia Rosthschild se hizo extraordinariamente rica. Su fortuna era el resultado directo del poder de la reciprocidad indirecta: como habían actuado impecablemente, todo el mundo sabía ahora que se podía confiar en ellos”.

 

  “Ve siempre al funeral de los demás, porque de otro modo no vendrán al tuyo”. A mí esto siempre me ha dado igual, total, estaré muerto y no me importará, no obstante suelo ir a los funerales o más bien a los tanatorios.

 

  “Sam Bowles encontró que en muchas poblaciones y para muchos valores plausibles de parámetros, incluso enfrentamientos muy infrecuentes hubieran sido para extender formas de altruismo bastante costosas. De esta manera encontró apoyo para la paradoja teoría de que gran parte de la virtud humana se forjó y se reforzó en el crisol de la guerra”.

 

  Y como me gusta hacer vaticinios el de hoy domingo 18 de octubre: El tema de la vivienda se irá diluyendo y tomará fuerza el de la ley de Nietos, las Pensiones. El resumen: se hace una ley de consenso aprobada en el Congreso y luego la hermana de Óscar Puente, Sofía Puente hace una instrucción saco donde cualquiera pudiera ser nacionalizado contraviniendo varios de los artículos de dicha ley. Conclusión, el Supremo ha sentenciado que solo podrán votar quienes demuestren ese vínculo con exiliados por el franquismo y no por cualquier otra razón. Ahora cualquier solución será mala. O peor.

  Previsión, puede ser que, cualquiera que sea el resultado, habrá un bloque que lo impugnará y habrá lío. No me imagino a Sánchez abandonando el poder sin montar algún tipo de pollo. En 50 días, aclaración.

  

“Mientras nosotros enviamos a los hombres jóvenes a la guerra, las hormigas envían a las señoras mayores”.

 

  Esto enlaza con una reflexión que suelo sacar en alguna cena que empieza a decaer. El de que uno de los problemas de nuestra sociedad es que los seres humanos duran ahora demasiado tiempo. Esto, claro, causa protestas y desazón. Tengo que aclarar siempre que hablo desde el punto de vista de la especie y del futuro. En el barrio donde me crie hay miles de pisos habitados por un viudo o una viuda dependiente, más que octogenarios. Esta mañana he estado en la de mi madre para que le pongan una pulsera de tele asistencia avanzada. Le miden la tensión, frecuencia cardiaca… Y justo cuando esperaba a la funcionaria de la CAM leo en el libro de Nowac:

 

 “El filósofo Epicteto escribió una vez que si éramos útiles vivos, ¿acaso no hemos de ser todavía más útiles a la humanidad muriendo cuando debemos, como debemos?”.

 

  Aclaro por si hay dudas que yo quiero que mi madre viva eternamente.

  

  Por cierto, una frase del libro que leo que he anotado:

 

 “El poeta, pintor y director cinematográfico Jean Cocteau dijo una vez: ¿Nunca has visto la muerte? Mírate en el espejo cada día y la verás, como abejas trabajando en una colmena de cristal”.

  No me digáis que no es bonito.

  

  En un capítulo de los Supercooperadores se habla del bien común. Pone de ejemplo un prado comunitario y varios vecinos que llevan allí a sus reses para pastar. Cada vez más vecinos llevan más vacas para sacar más rendimiento. Al final a la hierba no le da tiempo a crecer y comienzan los malos rollos, la guerra.

   “Tal y como mi trabajo ha demostrado una y otra vez, en cualquier parte en donde encuentres ángeles, verás que también prosperan los demonios de la deserción. En un mundo en el que todos los recursos son limitados, un único no-ángel en el bien común estropea el entorno de todos”.

   Esto me ha recordado una vez en la que mi mujer y yo paseábamos por Mikonos, la preciosa isla griega. Llevábamos un envoltorio en la mano de algo que habíamos ido comiendo. No había papeleras. El suelo estaba limpio como el del salón de una familia, limpia. Nos llevamos el papel con nosotros hasta el crucero. Cuando uno ve algo cuidado tiende más a dejarlo como estaba.

  En las últimas páginas una reflexión del gran Samuel Johnson: “Un hombre debería mantener sus amistades en constante reparación”.

   Nowac es otro ejemplo de paradoja bien-mal. En una ocasión fue llamado por el súper millonario Epstein. Le ofreció su isla particular cerca de Puerto Rico con todos los gastos pagados para que pudiera desarrollar sus experimentos y estudios. Cuando pidió bucear le proporcionó todo lo necesario incluido un pequeño crucero. Luego Epstein fue el que montó un prostíbulo infame para los más poderosos. Se suicidó en prisión. Paradojas.


 

sábado, 17 de octubre de 2026

LA ETAPA LIBERAL. JOHN LYNCH.

  

   Una mañana de hace justo un año íbamos mi madre y yo caminando hacia el centro de salud. Chispeaba un poco y pasamos pegados a un cubo de residuos de papel. Encima del contenedor había varios libros. Dos de historia, este entre ellos, uno de poesía de Antonio Machado, de los Campos de Castilla y el San Manuel Bueno y Mártir. Éste último se lo di a ella porque, le dije, lo había leído yo dos veces y me había gustado mucho. Me dijo que no pasó de la página dos.

  Me llevé el de Machado y estos dos de historia. Y durante meses lo he tenido aquí cerca hasta que en verano le tocó el turno. He roto la costumbre de leer solo un libro a la vez y ahora compagino uno “normal” con otro generalmente más grueso, pesado y voluminoso de lo que es habitual en un libro.

 

  El libro está dirigido por el hispanista John Lynch y trata del siglo XIX en España.

 

  Comienza el periodo histórico con el levantamiento de 1808. Napoleón, Godoy, Carlos IV y Fernando VII los protagonistas. Las causas: varias.

 

  “Irregularidades estacionales, inundaciones, sequías, terremotos e incluso plagas de langosta. Ante la considerable proporción de las cosechas perdidas y el crecimiento sostenido de la población entre 1752 y 1757 aumentó aproximadamente en un 10 por 100”.

 

  La Guerra de la Independencia, ese periodo histórico tan apasionante de estudiar y tan trágico de vivir. Revoluciones, fusilamientos, golpes de estado, muerte y destrucción que tan bien pudo plasmar Goya en sus grabados y pinturas.

 

  “Desesperados por salvar algo del naufragio, los radicales, riveristas y cimbrios renunciaron en bloque a su lealtad monárquica, de modo que el 11 de febrero de 1873, España se convirtió en una república”. Lo cual llevó a este país a que uno de sus principales protagonistas dijera en público: “Estoy hasta los cojones de todos nosotros”.

 

  Qué cantidad de tiempo desde entonces y qué poco han cambiado las campañas y los anhelos políticos: “En cuanto a las cuestiones sociales, aunque algunos cantones reconocieron el derecho al trabajo, impusieron la jornada laboral de ocho horas, redujeron los alquileres a la mitad, (¿de qué me sonará esto?), aumentaron el grado de tributación de las clases pudientes…”.

 

  Este fue también el periodo en el que en el tablero europeo se cocinaban los nuevos experimentos políticos y sociales.

 

  “Bakunin, que se inspiraba en las ideas de Pierre-Joseph Proudhon, abogaba por una revolución violenta que destruyera el Estado y lo reemplazara por asociaciones libres de colectividades autónomas: la única organización política necesaria sería una red de sociedades secreta que laboraran, en palabras de la internacional, para despertar a los parias de su letargo. En cambio, Marx creía que el Estado no debía derrocarse, sino conquistarse en beneficio de las clases trabajadoras, para lo cual la Internacional debía participar en la política y, por extensión, transformar sus secciones nacionales en una serie de partidos políticos disciplinados”.

 

Este libro lo comencé a leer a finales de agosto y lo termino a mediados de octubre. Mientras en mi país han pasado muchas cosas históricas que serán leídas por un lector atento dentro de un siglo, si es que quedan lectores.

lunes, 12 de octubre de 2026

FÉLIX DE AZÚA. AUOBIOGRAFÍA SIN VIDA.

 

   Este libro de un escritor y periodista al que tengo como una de las tres patas de siempre junto a Savater y Trapiello, y no es una autobiografía aunque lo diga su título.

  En la última feria del libro de Recoletos lo vi el primer día junto a su otro libro Autobiografía de papel y los dejé pasar. Una semana después solo tenían este y me lo llevé por cinco euros.

  Y todo vino porque el otro día escuché su entrevista de la Fundación Juan March y tocaba estos temas. Su experiencia sobre la estética, la evolución del arte, el lenguaje y el papel de la literatura. Mejor que lo explique él: “Las páginas que siguen desean dibujar una guía que a modo de mapa permita orientarse en una vida de imágenes, es decir, lo que las imágenes le han hecho a la vida. Y como no podía ser de otro modo, este relato consta de una serie de despedidas. Podrían haber sido otras, pero creo que bastará con unos cuantos ejemplos de amores y odios perdidos en la abstracción de una espléndida obra de arte”.

 

  Tiene una increíble capacidad para expresar imágenes poéticas en un solo párrafo: “El adolescente vive en una burbuja con paredes de espejo y sólo se entiende, o cree entenderse, con quienes, como él, viven en un reflejo”.

 

  “Crecía el burgo y menguaba el bosque. Había hecho su aparición La Sociedad, ese disimulo de la vida animal que convierte a los humanos en eficaces utensilios jurídicos”.

 

  “Todavía hoy, dos siglos más tarde (de la R. francesa) nadie sabe de qué se compone el Pueblo, sólo conocemos a sus mercaderes, a sus trileros, a sus carniceros, aunque es verdad que algunos años de invierno frío el Pueblo se convierte en una excelente máquina de matar”.

 

 

 

 


 

viernes, 9 de octubre de 2026

ANTONY BEEVOR. RASPUTIN Y LA BOLA NEGRA.

  

   Lectura de Rasputín, de Antony Beevor. Qué personaje más fascinante. Un tipo medio analfabeto, siberiano, con unos ojos de loco, que se mete de lleno en la corte del zar Nicolás II, que se sospechaba que le metía mano a cualquier tipo de mujer, incluidas las infantas, que comenzó a crearse enemigos dentro de los ministros más influyentes pero que aun así la zarina lo quería constantemente a su lado. Dicen que consiguió curar al débil heredero (era hemofílico) solo con sus oraciones. Que incluso se rumoreó que bañaba a las hijas adolescentes y luego las acariciaba. La de cosas raras que pasan en la historia.

 

  Debo tener todos los libros que ha publicado este historiador excepto el de la Guerra Civil.

 

  “Menos de veinte años antes de que Nicolás II accediera al trono de todas las Rusias, un diplomático alemán describió el sistema político del país como “absolutismo moderado mediante el asesinato”. Qué poco han cambiado las cosas en Rusia.

  En las celebraciones del matrimonio zarista hubo una avalancha para recoger regalos que supuso la muerte de 1389 muertos. La fiesta continuó: Aunque luego visitaron a los heridos y donaron 1000 rublos a cada familia con un fallecido, la opinión pública no absolvió al zar”.

 

  El último capítulo está dedicado al asesinato de Rasputín. Es prácticamente lo único que sabía de él. Que tuvo una gran influencia en la corte y que fue preciso mucho esfuerzo para acabar con su vida. Fue tiroteado, apaleado con una porra y lanzado al río helado (era diciembre) hasta que perdió la vida.

  Desde luego no es uno de sus mejores libros porque el tema no da para más pero ha sido interesante. Seguiré leyendo a Beevor.

 

 

 

Fuimos a ver La bola negra. Lo primero que debo decir es que me gustó mucho. Más que a mi mujer. De hecho, cuando acabó, me extrañó que la gente no aplaudiera. Una buena entrada a pesar de ser una sala grande y a las cinco de la tarde de un martes. A las cinco de la tarde.

  La película tiene un guion muy original que va enlazando diferentes capas temporales, tratando estas de manera tanto realista como muy poética. Cuando aparece el personaje principal sobre el que giran todas las historias no chirría. Me parece que es uno de los Lorcas más aproximados aunque salga poco. Recordemos que no hay imágenes en video de él ni grabaciones de su voz. O apenas, creo.

 

  Comiendo con la familia, señalé una de las características que quizá me ha descolocado un poco: el demasiado ensalzamiento de la homosexualidad y del desnudo masculino. Mi madre protestó (ella la vio hace unos días): “Mejor! ya está bien de tantos culos y tantas tetas!”. Me defendí diciendo que no lo criticaba, que lo resaltaba comparándolo con la época del destape. Digamos que estamos en la Transición del Destape del miembro.

 

   En algunas escenas me llegué a emocionar de verdad.

  A la salida también comentamos que, sin ser otra película de la guerra civil, también “cojea” de alguna manera. Le dije a mi mujer que quizá algún día hagan una película donde la víctima sea un pobre burgués fusilado por ausencia de callos en las manos (un caso real), o la recreación del bombardeo de un pueblo indefenso (otro caso real llamado Cabra). Mi mujer me recordó con razón que durante el franquismo la otra versión fue silenciada, apaleada, y oprimida con fuerza. Pero creo que ahora se debería a volver a equilibrar el tremendo universo de tragedias que supuso aquella terrible matanza.