lunes, 10 de octubre de 2011

11 de octubre de 2011. Nieves

Esta mañana me han parado cuando iba por la calle y me han dado la noticia: Nieves ha muerto. Hace cinco años que le diagnosticaron un cáncer y… yo soy un cobarde. A veces la he llamado por teléfono para intentar su consuelo y es ella la que me reconfortaba. Fuimos compañeros de oficina hace algunos años pero luego cada uno fue por un lado. Me consta por los que han estado cerca que no se quejaba, que asumía su destino sin amargura. Venimos a intentar ser felices y sobre todo a morir. Ella ha sabido hacerlo y ha sido un ejemplo para todos nosotros. Ojalá yo tenga la mitad de entereza que ella en la hora final.
Era la compañera ideal y sobre todo una buena amiga. De memoria prodigiosa, era capaz de tener todas las fichas en la cabeza. Tenía una inmensa capacidad de trabajo. Jamás tuvimos una palabra desatenta o un mal día. Nunca practicaba eso tan español de despellejar a los demás. En invierno, con la oficina atrancada por el frío, fumábamos sin parar y nos gustaba tomarnos un café siempre hirviendo.
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