martes, 8 de octubre de 2024

MARIÁ MANENT. DIARIO DISPERSO.


 

  Este librito de la editorial Trieste lo cogí sobre todo por eso, por la editorial. En la casa de Madrid en la que se murió su última moradora. Pero a diferencia del de Villalonga, de la misma, este me ha gustado menos. De hecho sabía tan poco de este autor catalán que pensaba que se trataba de una autora.

  Es del año 85 y abarca desde el año 1918 al 84. Sus páginas huelen a tabaco y dentro aparece una reseña de El País del 86 firmada por Ángel Crespo, muerto en el 95 de cuando a las reseñas se les tenía un cierto respeto.

  Quizá las más interesantes para mí sean los años dedicados, aunque de refilón, a la Guerra Civil. “Tensión textual entre la belleza campestre y las catástrofes históricas”.

  Y ya en el 1921, año de desastres múltiples, esta reflexión en un viaje a Bilbao: “Hasta una distancia de 10 kms de Bilbao se encuentran asfaltadas y por todas partes están bien niveladas. (Se refiere a las carreteras). A la entrada de cada pueblo hay un rótulo de cerámica: las letras blancas sobre fondo azul oscuro. Todo da una sensación muy europea de riqueza y buen gobierno. El concierto económico implica una autonomía efectiva de este país, donde las diputaciones tienen grandes superávits”.

  “Los cedros del Líbano tienen unos azulados tenues, como si, aun en pleno día, estuvieran empapados de claro de luna”. Cómo estarán ahora rodeados por el fuego de la guerra.

  Y ya preveía el desenlace de la guerra en Cataluña. “Cuando todo esto acabe las carreteras serán estrechas para tanta gente como huirá”. “Los españoles no son revolucionarios, son revoltosos”, decía un policía francés. Otro ejemplo del desastre: “Hemos caído en todos los defectos que criticábamos en los demás” cuando habla de cómo los cabarets estaban llenos de milicianos y no por jóvenes burgueses. De ahí lo de la lampedusiana cambiar todo para que todo siga igual.

  “Ya el verano pasado querían hacerlo y lo pude evitar”. Le querían municipalizar la casa. De qué me suena.

  “Es muy cierto que la guerra civil empieza primero en las almas”. Habla del odio tan violento, tan vital, tan radical, que solo puede ser apagado con sangre y muerte. Y no he podido evitar acordarme de lo que pasa ahora, antes, en Oriente Medio. Hay tanto odio acumulado que es imposible vivir, solo se puede aspirar a sobrevivir.    

 

domingo, 6 de octubre de 2024

ROBERT D. KAPLAN. LA VENGAZA DE LA GEOGRAFÍA

  Cómo lo mapas condicionan el destino de las naciones.

  Un día de hará medio año un familiar me envió un enlace para escuchar unos podcasts en el que diversos expertos hablaban de geoestrategia. Antes me había preguntado si me sonaban los nombres de Spykman o Mackinder. No, no me sonaban. De esos expertos hablaban los nuevos expertos, profesores de la universidad de Barcelona, creo. El caso es que el día que fui a aquella casa del centro de Madrid donde me invitaron a llevarme los libros que quisiera, vi este título y pensé que era otra de esas otras casualidades de la vida que gusta protagonizar.

  De Kaplan leí otro de viajes a la tierra de los tártaros: Rumbo a Tartaria: no me dejó ninguna huella. Pero este sí lo voy a recordar, por la casualidad y porque es una forma de contemplar la historia, y la geografía, con un enfoque diferente. “Serán la distribución del espacio, el clima y otras circunstancias exclusivamente físicas los parámetros que definirán el devenir de las diferentes regiones mundiales durante el próximo siglo”.

  “Una convicción refrendada por el hecho contrastado de que los antiguos, que vivían sin ciencia ni tecnología, veían y oían de una manera distinta, más vívida, que nosotros. El entorno y la geografía eran reales para ellos de una manera que no alcanzamos a imaginar”.

  Habla de las diferentes civilizaciones y costumbres. De los desplazamientos. “También habla de los masagetas, un pueblo que vivía al este del mar Caspio, en lo que ahora es Turkemenistán, entre quienes, cuando un hombre llega a la ancianidad, sus parientes se reúnen y lo matan, junto con ovejas y cabras, y cocinan toda la carne junta, con la que se dan un festín”.

  “La lucha por el poder no está diseñada para alcanzar una serie de valores morales; los valores morales se utilizan para facilitar la obtención del poder”. “Mahan sostenía que una nación debía expandirse o entrar en la decadencia, ya que era imposible defenderse quedándose quieto”.

  Tengo un párrafo subrayado en el que habla del problema en Gaza y Cisjordania. Duplicará su población en veinte años (este libro es del 2012) y las reservas de agua caerán en proporción. Ya prevé un conflicto en Yemen. Y aclara que se hablará cada vez más de Malthus.

  No acierta ciertamente con las cosas que han ocurrido desde entonces, 2012, hasta ahora, 2024. “Es evidente que los rusos no desplegarán fuerzas terrestres para reocupar Europa del Este por el mero hecho de instaurar un nuevo cinturón sanitario”. Como adivino no ha debido tener porvenir.

  “Ciertamente, esta nueva rivalidad demuestra con creces la idea de Braken, según la cual la tecnología de guerra y la creación de riqueza van de la mano, y el tamaño limitado del planeta es una fuente de inestabilidad mayor a medida que el hardware y el software militar reducen las distancias del mapa geopolítico”.

  Habla del eterno problema de Oriente Medio. Y se pregunta en alguna parte, desde el punto de vista estadounidense: “¿Qué hemos conseguido en Oriente Medio con todas nuestras intervenciones desde la década de 1980? ¿Por qué no nos concentramos en México? Cuánto más no hubiéramos prosperado de haber invertido en México todo el dinero, experiencia e innovación que destinamos a Irak y Afganistán”.

  Cuenta, otra vez desde su ombligo que cuando está en la frontera de México para entrar en los EEUU siente un contraste brutal. “Arnold Toynbee escribe que cuando la frontera que separa sociedades con distintos niveles de desarrollo deja de avanzar, no se alcanza un equilibrio estable, sino que, con el paso del tiempo, la balanza se inclina a favor de la sociedad más atrasada”. Andémonos con ojo pues.

domingo, 29 de septiembre de 2024

LO INFINITAMENTE PEQUEÑO. JOSEP PLA.

 

El 3 de mayo visité la feria del libro antiguo y de ocasión del Paseo de Recoletos. Hay una librería de Barcelona que siempre tiene un montón de libros muy interesantes para mí. Este de Pla era caro: 10 euros. Un Destino del año 54 “es que es muy raro de encontrar”. En la biografía que he leído hace poco la autora contaba que Pla se quejaba de que por este libro apenas le habían pagado nada. Tuvo que ir a llorar de nuevo al editor para que soltara la mosca.

  El librito consta de unos 45 artículos publicados en diferentes periódicos y revistas “repasados” por el autor. Unos me han gustado más que otros como es normal. Con alguno no he podido evitar una sonora carcajada. Pla siempre me gusta. Debe ser uno de los autores que más libros tengo. Y este no podía dejarlo allí. Me hubiera arrepentido.

Por favor: menos ruido. Con este capítulo no he parado de reírme. “Parodiando a Descartes, podría decirse: perpetro ruido, luego existo”. Cuenta los ruidos que tiene que soportar en una pensión desde las cuatro y media de la mañana. “Cuando a uno le toca apechugar con una de estas proximidades, queda perfectamente despierto por tres o cuatro días”.

  Un párrafo de un sitio donde hace unos años fuimos felices.

 “En el centro de la llanura, sobre un montículo, rodeado de murallas, con el pendiente pétreo de una Torre de las Horas que preside los trabajos y los días de este noble país, se levanta la villa de Pals, de una calidad visual idéntica a la que puede tener cualquier viejo municipio de la Toscana o de Umbría”.

  Pla es un sabio. Un sabio de la vida. “el problema esencial de la vida, que es el de tener algún dinero con el menor esfuerzo posible o al menos con un esfuerzo plausible”.

  Y aunque no sea un chef es un gran comunicador de alimentos, un divulgador de delicias culinarias: “la clave de un buen arroz consiste, en todo caso, en desiquilibrarlo a favor de su acompañamiento, jamás a favor de la gramínea. Un buen arroz ha de contener la cantidad menor posible de arroz en relación con las otras substancias que contiene”.

  Pla, por siempre Pla.

 

 

miércoles, 25 de septiembre de 2024

ISRAEL, LA TIERRA MÁS DISPUTADA. Y UNA SEMANA EN ISLA CRISTINA.


 

  Ya es raro que entre en una librería de libros nuevos y compre uno. Pero este me llamó la atención: primero porque es un libro puesto al día con los últimos acontecimientos: bueno, los penúltimos porque a día de hoy se bombardea Beirut con intensidad. Y segundo porque a pesar de haber leído varios libros sobre la historia de la creación del estado de Israel y diferentes campañas militares quería tener todo concentrado en el trabajo de dos prestigiosos estudiosos de este laberinto de historia. Joan Culla, nacido en el 52 y muerto el año pasado y Adriá Fortet nacido en el 94, insultantemente joven. Doctores en la Universidad Autónoma de Barcelona.

  Cuando oigo o leo declaraciones de políticos o de tertulianos hablando de este asunto me digo que apenas saben nada o que no quieren demostrarlo, o que no quieren demostrar que saben pero no quieren que se sepa. La historia es tan enrevesada, tiene tantas aristas, tantos recovecos, tantos intentos de solución y tantos fracasos que nunca se puede decir algo categórico como no sea en algo parecido a este intento elogioso.

  Siempre había pensado que el origen del nacimiento del sionismo moderno era las consecuencias del exterminio en la II GM de los judíos en los campos de concentración. Pero en el primer capítulo uno sale de dudas: En el año 1881 se producen en Rusia graves progromos en Ucrania, Polonia, Bielorrusia y Lituania. La excusa esta vez: el asesinato de Alejandro II. Ahí surge el embrión de un posible estado palestino para “obtener una plena autonomía nacional-cultural, con el yiddish como elemento vertebrador y las tesis austromarxistas de Otto Bauer como referente, en el seno de una federación rusa”. Ya antes, en 1839 y 1854 se promueve un movimiento con vistas a promover “la reinstalación de judíos en Palestina para crear allí un Estado protegido por las potencias”. Una patria para los judíos. “somos extranjeros, no solo en Rusia sino en toda Europa, pues no es aquí donde nació nuestro pueblo... necesitamos un rincón que sea nuestro, necesitamos Palestina”.

   Comenzaron los actos de pura voluntad: realización de obras de ficción para crear la atmósfera propicia, el heroísmo de hombres determinados: “Con una bandera se conduce a los hombres hasta donde se quiera, incluso hasta la Tierra Prometida”. “Aquello que guía a los pueblos es el imaginario”. Y la solidaridad del pueblo judío mundial: “sobreviven gracias a la distribución entre ellos de las limosnas del judaísmo mundial”. Desde el inicio de la idea por parte de los árabes la ven imposible: “No comprende (Pachá) de qué les iba a servir, puesto que los árabes los matarían a todos”.

  Durante la IGM los movimientos se precipitan en su favor: la expulsión de Palestina de las tropas turcas y el establecimiento en Gaza y Jerusalén de tropas británicas. Llegan los primeros asentamientos que son atacados de manera automática por árabes. Nacen las primeras acciones que compondrán la base de la mitología nacional con sus correspondientes mártires. Llegada masiva de migrantes. Pero la inteligencia irá ganando espacio frente al terrorismo: “El terrorismo árabe responde al objetivo de los árabes, el terrorismo judío perjudica a los intereses de los judíos”. Y llega la acción de la mano de un hombre de gran determinación: Ben-Gurión que declara llegados los días del sionismo combatiente: Las consignas son de intensificar la inmigración clandestina y las nuevas implantaciones agrícolas en zonas estratégicas”. Ben-Gurión: “El sionismo no tiene como misión salvar a los judíos de Europa, sino salvar Palestina para el pueblo judío”.

  El sábado 29/11/1947 por la tarde se procede a votar el plan de partición de Palestina. 56 Estados presentes: 33 a favor. La resolución queda aprobada. “Esta noche la multirud baila en las calles, pero yo no podía bailar. Sabía que la guerra era inminente, y que perderíamos en ella a la flor de nuestra juventud”. Mientras, el diario de los Husseini proclama: Aquello que en Lake Sucess han escrito en negro, en Palestina lo borraremos en rojo”. Golda Meir: si no tenemos armas, las emplearemos. Si no, combatiremos con piedras”. Las primeras armas que llegan son Checas con el beneplácito de las autoridades rusas. “en la noche entre el 14 y el 15 de mayo, los ejércitos de cinco países árabes: Egipto, Transjordania, Siria, Líbano e Iraq, cruzaron las fronteras y comenzaron la invasión de Palestina”. En esa campaña del 48 comenzaron la anexión de nuevos territorios.

  El vencedor de la guerra de los seis días en un acto en el West Point. No llevaba condecoración alguna: “no luce ninguna condecoración en la solapa de su esmoquin por la sencilla razón de que el ejército israelí no concede condecoraciones”.

  A partir de las primeras victorias en las sucesivas campañas militares los líderes árabes se unen en un intento de aislar a Israel y ganarse el favor de la opinión mundial, sin conseguirlo casi nunca. Todos los esfuerzos de los árabes han consistido en la eliminación física del Estado hebreo. Y si para ello han atacado mediante guerra convencional o terrorismo y provocar una reacción hostil, lo han hecho. Pero la inteligencia se ha impuesto siempre haciendo verdad esa afirmación de que si la violencia no causa efectos positivos es que se ha empleado poco. “el 9 de abril de 1973, en Beirut diversos grupos de operaciones especiales israelíes penetran en la capital libanesa, matan en sus domicilios a tres altos dirigentes de la OLP, dinamitan el cuartel general del Frente Democrático de N. Hawatmeh y destruyen otras dependencias de Al Fatah”. Uno de los mandos es Ehud Marak. “Tras siete días de angustias una fuerza expedicionaria del Tsahal actuando a 4000 kms de casa rescata a los rehenes excepto cuatro muertos, liquida a los secuestradores y deja al mundo boquiabierto ante la audacia y la precisión del operativo militar”. “Hamas rompió en 1973 la tregua del 19 de agosto con un atentado suicida en Jerusalén que causó veintitrés muertos”. Siempre que ha habido un acercamiento grupos extremistas de ambos bandos lo han dinamitado. En 2006 se intentó disuadir a Hamas del lanzamiento de misiles. Israel atacó la ceremonia de graduación de oficiales de Hamas provocando más de cien muertos. La guerra posterior duró varias semanas hasta que cesaron los lanzamientos por parte palestina.

  Los atentados del 7 de octubre del 23 se pueden entender en el contexto del acercamiento político y económico de Israel con diferentes Estados árabes. “El 10 de marzo sorpresa con el anuncio de una normalización de relaciones entre Arabia Saudí e Irán arbitrada por China”. También se ha oído una intermediación de EEUU con Marruecos para reconocer el Estado hebreo a cambio del reconocimiento del Sahara como autonomía perteneciente al reino alauí. Y de rebote el cambio drástico de la postura de España en el contencioso sin que el presidente Sánchez diera ninguna explicación convincente.

  Este libro lo guardaré en un sitio a mano para posteriores consultas. Me será muy útil.

 

 Isla Cristina. 17 al 23 de septiembre de 2024.

   Me gusta veranear en sitios donde vive la gente todo el año. No me gustan por tanto esos sitios creados sólo para veranear. En Isla Cristina viven varios miles de onubenses dedicados al campo y al mar, a la hostelería y a sobrevivir. En una pared encalada había una frase que decía: Asociación de ex alcohólicos y ex toxicómanos de Isla Cristina. Estaba muy concurrido, como celebrando algo en seco. Hemos comido pescado cada día a precios que en Madrid daría para una seca hamburguesa, si eso. Todo con buena cerveza y vino de allí llamado del Condado.

  Una mañana la dedicamos a visitar la casa natal y la casa museo de Juan Ramón Jiménez en Moguer. Éramos los únicos. Nos atendieron con entusiasmo e intercambiamos pareceres y saberes, algunas veces rectificados por equivocados. Y ya en la primera sala la lágrima a punto de caramelo: Habla un cartel de Purificación, la madre del poeta y… “Cuando Juan Ramón va a morir la llamaba insistentemente”. Toda una vida de amor y aventuras, de viajes y sin sabores y lo que más anhelaba era a su madre. Y no bajó la congoja viendo los zapatitos de casada de Zenobia, los papeles y papeles del poeta armados en paquetes repartidos por los armarios. Y el traje tan estrecho del novio, y su mesa de trabajo y el establo coqueto donde vivía Platero. Y esa misma tarde de aquel día visitamos el monasterio de la Rábida donde se escribieron tantas páginas de historia. Colón y sus aventuras para llegar a América y las tres carabelas que eran dos, que la otra, nos dijo el guía, era una nao. Y de dónde viene carajo. Vete al carajo es mandar a alguien al carajo del palo mayor castigado por ser desobediente en el mar que nada más por eso, por ser en el mar, se es más rebelde. También nos enseñó lo de “viva la Virgen” que era lo que decía siempre el escaqueao cuando lo buscaban para trabajar: siempre lo pillaban rezando: viva la virgen. De ahí los vivalavirgen que abarrotan el mundo. El guía daba la impresión de repetir las mismas frases, los mismos dichos, los mismos chistes, y sin embargo con qué alegría le dimos la generosa “voluntad”. También nos habló de la coca. Nos asustamos viendo las latitudes pero no, era una tarta típica de Isla. Nos sentamos en una pastelería al día siguiente en el centro del pueblo y pedimos una ración. Aparentemente un bizcocho más. Pero cuando nos metimos el primer trozo en la boca nos miramos sorprendidos: una mezcla de almendra, cabello de ángel, canela y limón, tierno y esponjoso como un pionono segoviano pero no tan dulzón. Sin el guía no lo habríamos sabido. Otra de las “casualidades” de las que hablamos en Sevilla con Sap y señora, Carmela y señora propia.

  También visitamos la ciudad de Tavira con su imponente río Gilao, que tiene otro nombre mientras llega por el Algarve, Séqua. Muy animado por estar en fiestas, lleno de turistas maduritos. Se nota que faltaba el jolgorio y el escándalo de la juventud. Y uno lo agradecía.

  Y después de días con grandes paseos por esas playas interminables, café (con coca) mientras leía el libro de turno llegamos a Sevilla donde habíamos quedado con Sap para darle esos dos libritos que no tenía. Aunque ya lo sabía le recordé que soy una persona que ni presta y menos que da sus libros. Y precisamente una amiga me lo recordaba: Herminio, tu eres un cagado. Tienes un tremendo miedo a la muerte. Porque habíamos coincidido en que quienes atesoran cosas suelen ser personas temerosas de la muerte, y puede que tengan razón. Pero yo me defendí: “Precisamente me has pillado preparando dos libritos que le voy a regalar a un amigo”. En cualquier caso pasamos unas horas estupendas en buena compañía. Las historias que salen de la realidad son más divertidas que la ficción. Y sin embargo, coincidimos, necesitamos una ración diaria de ésta. Con la historia del hermano de Sap en la Habana me reí y asombré sobremanera. Todos estamos sometidos a la ley implacable de las casualidades.

 

martes, 3 de septiembre de 2024

JAVIER MORO. EL PIE DE JAIPUR.


 

Cuando sólo queda la pasión por vivir, es el subtítulo de este libro-reportaje de Moro. Javier Moro, me enteré hace poco, es sobrino de Lapierre, Dominique Lapierre el autor de libros de viajes y de sociedad, uno de ellos encontrado en un contenedor de basuras, intacto, hará poco más de un mes: India Mon Amour.

  En esencia el libro habla de dos casos: Christophe Roux, un joven que al zambullirse en el mar se queda tetrapléjico y Song Tak, una víctima de los Jemeres Rojos. Ambos se encuentran en una habitación del centro de rehabilitación y emprenden el duro camino de la superación.

  Me gusta leer este tipo de libros de vez en cuando porque a uno le hace sentirse más vivo, los problemas se relativizan, damos gracias a Dios o al destino que haya sido tan benévolos con nosotros.

  No he subrayado nada porque uno lee sobrecogido las vicisitudes de un ser humano, joven y en plenas facultades, convertido en su propia cárcel. Hablando con un conocido me recordó el caso de Johny cogió su fusil, el alegato de Trumbo contra la guerra. En este libro también se refiere a este guion.

  También es una historia de amor de su novia Mathilde, que en un principio se empeña en mantener la relación a pesar de haberse convertido en todo menos en un hombre pero la voluntad humana puede hacer milagros.

  Al final Christophe es capaz de mover los brazos, las manos (con operaciones) conducir un coche, casarse y llevar una vida normal auqnue sea entre grandes comillas. Y Song será capaz de realizar una maratón con su silla adaptada.

  Javier Moro sabe contar historias aunque en este libro aún se encuentra lejos del genial premio Planeta El Imperio eres tú o la interesantísima A flor de piel, los otros dos libros que he leído de él.

  Volveré a Javier Moro cada vez que vea algo de él en alguna librería de viejo.

 

sábado, 31 de agosto de 2024

MIGUEL VILLALONGA. AUTOBIOGRAFÍA


 

  De entre los cientos ¡miles! de libros que recorrí con los ojos y con los dedos en aquella casa de Madrid cuyos dueños acababan de morir, me llamaron la atención dos de esta editorial fundada por mi admirado y querido Trapiello y su amigo Zapatero (nada que ver con el ínclito). Trieste. Año 1983. Estado: perfecto quitando un cierto olor a tabaco rancio. Tamaño pequeño, de los que se quedan cojos y hay que buscarles sitios especiales en las estanterías. Éste, ya lo digo, ocupará un lugar especial en la librería del salón donde están los más nobles o pintones, concretamente encima de los gruesos pero bajitos diarios de Jiménez Lozano.

  Lo primero es que es un libro muy ameno de leer. Divertido, con un estilo algo alambicado pero del que enseguida se familiariza uno. Tiene calidad. En mitad de la lectura fui a consultar qué había dicho de él Trapiello en su “Las armas y las letras”. “Novelista. Dedicó parte de su retiro tras la guerra, de la que vino gravemente enfermo, a redactar unas memorias llenas de ternura, inteligencia y humor. Otro de los escritores a los que periódicamente se ensalza y celebra, y al que nadie lee”. Pues aquí uno presente, aunque no será porque se le encuentre en las librerías, ni siquiera en las de segunda mano.

 En esta autobiografía habla, cómo no, de la infancia “la infancia es cruel y en ella anidan los gérmenes de todas las maldades”, de sus padres y demás familiares, de su hermano sobre todo, Lorenzo Villalonga, también novelista, de la época que le tocó vivir, una época difícil como fue la República y la Guerra Civil. Está escrita en el 47. Murió en el 46. Apenas quiso anotar nada sobre la gran tragedia colectiva que fue la Guerra entre hermanos.  

  Tiene una errata muy divertida en la página 65, donde dice “mi negra guarra de uñas comidas”, debería decir “mi negra garra de uñas comidas”.

  Estuvo en diferentes periodos en la guerra de Marruecos. Y repetía sin cesar que “iba a la guerra en busca de paz”. Cómo estaría la cosa. “Vista de cerca, la guerra es un perpetuo oscilar de lo sublime a lo ridículo, y si no fuera por el marco de los expedientes administrativos el aguerrido columpio llegaría a parecer divertido”.

  “Para destacar las figuras no hay nada mejor que empequeñecer los escenarios”.

  Se cachondea un poco de su lengua vernácula como cuando dice: “Juan escribe una carta a Pedro” y sigue, “no experimentamos ninguna emoción especial, pero para un regionalista, “Joan escriu una lletra a Pere” estaba lleno de sabias complacencias gramaticales”.

  “Se vivía tan bien en España bajo la Restauración, que es muy natural que nos quejáramos de todo”.

  Una pullita a quien yo me sé: “Lo menos duro que se puede decirse del militar escritor es que, tanto en paz como en guerra, no resulta ni militar ni escritor”.

  “¡Protesto de las guerras!, me decía, airado, uno de aquellos señores. “También Voltaire protestó del terremoto de Lisboa”, le repliqué modestamente, ¿Y qué? Que, después, ocurrió el de San Francisco”.

  Pullita a Ortega: “Era lógico esperar que el derrocador de la Monarquía fuera el orientador de la República: no fue más que una voz predicando en el desierto de la incomprensión republicana”. “No era eso”.

  Me ha encantado este libro, y no tardaré en utilizar alguna de estas pullitas en el sitio correspondiente.

jueves, 29 de agosto de 2024

JOSEP PLA. BIOGRAFÍA DEL SOLITARIO. CRISTINA BADOSA.


 

  Ya empiezan a caer los libros que me dejó llevar la sobrina de la tía fallecida de un piso de Madrid. El criterio fue sencillo: libros que por el tema o por el autor me interesaran. Así considero a Pla uno de mis escritores preferidos. Sus frases sentenciosas, su racanismo estilístico aunque sí efectivo me deslumbraron desde que leí allá por el 94 ¡treinta años ya! su Cuaderno Gris.

  Esta es una edición en tapa dura de Alfaguara del año 97, tan nuevo que parece recién salido de la imprenta. Hasta dudo que haya sido leído. Muchos de los que atestaban las baldas de aquella casa vetusta aún conservaban el forro de plástico. Como les pasa a tantos, más se compra que logra leerse. Ahora mismo atesoro seguramente lectura para tres años y aun así sigo comprando.  

  Advierte en la contraportada que esta es una biografía personal “busca a la persona”. Badosa ha dedicado gran parte de sus estudios a escudriñar en la vida y obra del ampurdanés. Y se nota. Sólo los profesores con pasión pueden enseñar con pasión. Y ella lo ha sido, profesora. Seguro que ha dejado huella en sus alumnos.

  Como todos los mortales Pla fue alternando su visión del mundo y de la política. Así logramos hacer compatible haber trabajado para los sublevados y hacerlo después para los aliados. En su juventud: Pla firmó el manifiesto de la convocatoria de la Conferencia Nacional Catalana. La finalidad del movimiento era, básicamente, la recuperación por parte de los catalanes del derecho a regirse libremente”. Luego se le fue pasando.

  Un pincelazo de su carácter podría ser este: “Este carácter estaba compuesto por una serie de cualidades de la rama Casadevall (su madre) que combinaban la actividad frenética, la simpatía y el humor con periodos depresivos cuando su extremada lucidez les hacía sentir el dolor de la vida. Entonces tendían a replegarse, a ver tan sólo el lado negro de las cosas. Enfermaban por una mezcla de hipocondría, desgana y tendencia real a la artrosis”.

  Ahora Pla nos parece un intelectual de la alta cultura catalana y española. No siempre fue así: “Cuando Halfdan Enberg supo las intenciones de su hija de casarse con Josep Pla le escribió una carta diciendo que no quería que se casara con un limpiabotas”. Al final todo se malogró por unos motivos o por otros. Está claro que Pla no había nacido para llevar vida de casados: “lo que se llama amor no es más que una idealización poco afortunada de una de las obligaciones más implacables y oscuras de la especie humana”.

  Frase del libro atribuida a Carles Sentís: “le recordó que los rojos mataban gente, confiscaban casas y negocios, y que su padre y la casa donde ella había nacido podían ser víctimas de los republicanos si ganaban la guerra”. Para que luego digan que no había gente que pensaba lo que hoy día piensa la mayoría de la gente que tiene dos dedos de frente.

“Pla quería dejar claro el exceso de verbalismo de los republicanos y su incapacidad para resolver los problemas básicos de la política y del orden público. Esta incompetencia de la izquierda para el gobierno le hacía valorar muy positivamente el Alzamiento y darle la consideración de legal”. Como vemos la historia está hecha de complejidades infinitas. Ah! Ahora sería tachado también de machista y antifeminista. En cualquier caso es uno de mis escritores preferidos.

  “Pla había comentado en un artículo que el escritor tenía que estar dispuesto a perder la existencia por escribir”. Desde luego que él la perdió. Acabó como un viejo solitario. Como casi todos los de su generación visitó burdeles casi toda su vida.

  Escribió una obra completa llena de volúmenes. Artículos, reportajes, y aún tuvo tiempo a los sesenta y nueve años a decir: “¡Cómo ha pasado la vida! ¿Qué he hecho? No he hecho nada. Inanidad completa”. Qué tendríamos que decir la mayoría, la humanidad al completo!

  Me siento a veces muy identificado con Pla. Hasta quizá en lo huraño. Aún recuerdo mi parálisis ante la disyuntiva de tener que visitar a una compañera al hospital moribunda de cáncer. Lo llevaré clavado toda la vida. Él debió sentir algo parecido: “Los enfermos me dejan frigorificado”.

  Miro a mi izquierda y siento una gran felicidad. Veo que tengo dos libros de él pendientes: Lo infinitamente pequeño, tomito para leer en un par de días, y La república española, un tochón de 1800 páginas que puede durar un trimestre. Veremos. Siempre hay que volver a Pla.