jueves, 10 de septiembre de 2026

LA TORRE HERIDA POR EL RAYO. FERNANDO ARRABAL. Y ALGO DE CEUTA.

 

 

   Acabado este libro que tengo desde hace veinticinco años, La torre herida por el rayo, de Fernando Arrabal. Forma parte de esa colección de quiosco que sacó El Mundo a principios de este siglo. Por lo que sea ahí lo tenía siempre entre los pendientes. Y debo decir que me está gustando. Mezcla un asunto de espionaje e intriga político soviética con retazos de su biografía (novelada) y con una partida de ajedrez, además de sexo, y religión.  Ayer se lo comentaba a unos compañeros de entrenamiento y una me dijo que siempre le había caído mal. Pero es que Fernando es también un actor que se ha fabricado su propio personaje público, por ejemplo lo del milieranismo que recordaba Sap el otro día. Me gusta en las entrevistas que le han hecho. En la última de Broncano en su casa de París. Su casa es como un museo.

  Es en eso como Sánchez, en lo de crearse un personaje. Que va de progresista pero podría dirigir una “Gestapo” en España. Qué diríamos si supiéramos que “Interior del PP” hiciera una ficha con las tendencias de cada periodista de este país. Y encima cutre, porque tampoco hay que ser un experto en IA para saber eso que dice de cada uno de ellos. Pero ¿cabe una gratificación o un premio dependiendo de cada tendencia? Porque eso ya se ha hecho y se está haciendo. A más casito y docilidad más financiación. Así vemos casos como el de Ernesto Ekaizer o Guardans, siempre a remolque y dictado de lo que vaya diciendo Moncloa.

 

  Sobre el marxismo hace decir esto a un personaje: “No se puede llegar al equilibrio marxista, a la gran unificación sin pasar por el terrorismo”. Y sigue: “Se proponían amedrentar al adversario burgués e impresionar a la clase obrera haciendo explotar bombas en su conciencia proletaria”. De esas teorías aquellas Etas.

  En cada capítulo se explica gráficamente el desarrollo de una partida de ajedrez. Sumamente interesante. Siempre me ha fascinado el sentido de infinito que guarda un tablero. Solo para las diez primeras jugadas puede haber 69.352.859.712.417 secuencias de partidas posibles.

 

  En lo de Ceuta dice el gobierno que no podían saber el alcance de la invasión, como se cansó de decir el presidente Vivas y los informes de la policía, pero en el caso de la Dana, donde se esperaban 300 m3/s cuando luego llegó a haber picos de 800 m3/s sí que había que saberlo. Eso en cuanto al cauce del río. En cuanto a precipitaciones hubo previsiones de 90 a 180 l/m2 y llegó a haber más de 600 en pocas horas. Al presidente se le condenó a la hoguera por haber estado comiendo con una periodista. Follando, como decían algunos periodistas calenturientos. A Sánchez se le perdona que en una crisis tremenda de la violación del territorio, como él mismo dijo el 31 de agosto, se fuera de vacaciones casi un mes.

 

  Ay!!! Aún quedan demasiados terraplanistas del sanchismo.

 

  Fernando Arrabal nació en Melilla en 1932 y vive en París. Es un apasionado y experto en ajedrez. Debió ser también un joven talentoso porque es capaz de dominar varias disciplinas artísticas. Sigue dando que hablar y tiene infinidad de proyectos a día de hoy y 94 años.

sábado, 5 de septiembre de 2026

LOS LUGARES DE PETRARCA. Y LAS CONCENTRACIONES EN FAVOR DE CEUTA. REDUARDO PRIETO.


  Los lugares de Petrarca, de Eduardo Prieto, trata sobre el poeta y la soledad. Y habla mucho de un punto geográfico del que no tenía noticia: la fuente o fontana de Vaucluse, cerquita del Mont Ventoux. Allí estableció Petrarca su humilde morada llena de pergaminos y tinta buscando soledad e inspiración. Qué bien elige siempre Acantilado sus temas y autores.

 

 Asistimos a la concentración de Cibeles en apoyo de Ceuta. Y sí, adelanto que también fue una manifestación en contra de Sánchez y su nefasto gobierno. Se corearon las frases que tanto se oye: Pedro Sánchez, etc. Y gobierno dimisión. No despegamos los labios a no ser para comentar esto o aquello entre nosotros y enseguida nos fuimos a tomar unas cervezas a nuestra zona favorita, la Costanilla de los Ángeles. Y no, no éramos tres o cuatro. Y sí, vimos mucha más gente joven que otras veces.

 

  El Ministro del Interior le envió al director de la Policía un requerimiento para que le aclarara si la información de los informes de la Policía eran ciertos o no. Tela. Para eso le envió un documento a las dos de la mañana. Que digo yo que tuvo que llamarle para despertarlo. Y exigiendo que dijera que el informe de la policía era falso. Este gobierno nos está acostumbrando a contemplar un vodevil lleno de humor si no fuera tan grave. Pero es que la respuesta era que según la policía no ha intervenido en la invasión ningún país, en contra de TODAS las evidencias. En su comparecencia de la SER dijo que no veía alternancia a su gobierno. Es justo lo que dice siempre un dictador.

 

  Cuando escucho atentamente  a Sánchez en sus declaraciones me fijo mucho en la gesticulación, en su mirada, en sus ademanes impostados. Y me imagino que estamos un grupo de personas en el escenario viendo cómo desarrolla, otra vez, su truco de magia. Y miro a mis compañeros de butacas y les interrogo con la mirada: ¿No habéis descubierto el truco todavía? ¿No habéis visto que siempre se le ve el truco? Se le caen las cartas por las mangas. Se le escapan los conejos de la chistera y las flores se le convierten en bastones sin querer. Y algunos todavía me miran con cara de superioridad y parecen decirme: “relaja y créetelo, hazme caso: es el mejor mago que tenemos”.

 

  En el libro se recuerda que en Los Miserables Víctor Hugo hizo decir a un personaje: “que la historia de los hombres se refleja en la historia de las cloacas”.

 

  “A diferencia de nosotros, ofuscados por la modernidad, Petrarca sabe que la belleza no está en el brillo efímero, sino en la persistencia silenciosa de la estela”. Qué frase más bonita y redonda.

    Hacia la segunda mitad del libro asistimos a un diálogo imaginado entre Petrarca y Montaigne. Petrarca: Cualquier acto de escritura, de fijar en lo eterno una opinión, es siempre acto de vanidad”. Y Montaigne le contesta: Lo es, pero sin la memoria vanidosa que se transmite por medio de las palabras seríamos bien poco.

 

  “Se invierte más tiempo en interpretar las interpretaciones que en interpretar las cosas, y hay más libros sobre libros que sobre cualquier otro asunto. No hacemos sino glosarnos los unos a los otros”.

 

  Cuántas veces he pensado que hace muchos años que tuve un sueño de calidad. “Aristóteles dijo, y será verdad, que las fantasías son buenas en el sueño del sabio”.

 

“¿Por qué buscamos la soledad en la naturaleza? ¿De qué huimos?”  ¿Y aún nos lo pregunta la contraportada?

 


 

lunes, 31 de agosto de 2026

COSAS DE ESPAÑA- RICHARD FORD.

 

Aficionado como soy a la literatura de viajes era raro que no hubiera leído nada del viajero por antonomasia, a no ser en referencias de William G. Clark, Brenan y tantos otros: la del erudito inglés del siglo XIX Richard Ford. El libro de Turner Cosas de España lo vi a principios del verano en una librería de segunda mano llamada Juanito, en pleno Rastro madrileño. En realidad en la puerta, donde un tipo de mediana edad vende en una mesa pastelera pocos pero doctos libros. El caso es que lo estoy disfrutando mucho. Es ameno y erudito a la vez, y nos pone a caldo pero con gran amor y admiración. El viajero por España Richard Ford pertenecía a una familia pudiente donde su madre era una reputada artista y su padre un altísimo cargo de una compañía dedicada al comercio con las Indias orientales. Cuando acabó sus estudios hizo lo que hacían la mayoría de aquellos suertudos hijos de papá: pegarse un año sabático viajando en peregrinaje cultural por Italia, Francia, Suiza o luego España, como nuestro Ricardo. España, la España del romanticismo, se empezó a poner de moda con él. Una España, como casi siempre, en ruinas y devastada por guerras, sequía y abandono. Sus libros se vendían mucho en su época. Aparte de todo lo que he dicho de él era también un hombre lleno de humor. Un sabio. Fijémonos en lo que decía en mitad del siglo XIX:

 

 “La frontera pirenaica es la más vulnerable de Francia, quizá la única. En consecuencia, siempre ha procurado desguarnecer las defensas españolas y alentar las insurrecciones y pronunciamientos en Cataluña, porque la enfermedad de España es la ocasión de ellos y, sin embargo, el resto de Europa suele creer a España fuerte, independiente y capaz de defender su llave de los Pirineos”.

 

  Es verdad que nos ve indolentes si nadie nos ataca y unidos en la rabia si desde fuera lo hacen. Hablando del río Tajo: “…lo declararon abundante en pesca, aunque a los actuales españoles tanto se les da de los peces como si fueran cocodrilos. Ciertamente se suelen encontrar granos de oro en el río (aunque apenas lo suficiente para mantener a un poeta) por unos pobres medios anfibios, llamados artesilleros, a causa de las cestas que usan y en las cuales recogen la arena, que luego pasan por un cedazo”.

 

    Recuerda que uno de los periodos de mayor calma en España, en la península de las casas vacías, era la época romana una vez dominados sus pueblos. Sin embargo “en las sangrientas páginas de Historia sólo se encuentran grandes calamidades, plagas, pestes, guerras, batallas o fenómenos de la Naturaleza, ante los cuales los ángeles lloran”. Menos mal que el tiempo de su vida le ha ahorrado vivir las del gobierno sanchista llena de calamidades desde bien el principio.

 

  Habla mucho de los bípedos y de los cuadrúpedos. De las ventas y las posadas. De la comida, el agua. El caballo, el burro y el vino. Del Jerez. De historia y del paisaje. Muchas referencias al Quijote, que lleva como el agua o la comida, en las alforjas. Un verdadero tratado en el capítulo X sobre el criado, o lacayo, su Sancho. “Un buen Sancho Panza será, en fin de cuentas, para un caballero andante, de más utilidad que la misma Dulcinea”. “Ha de servir no sólo de cocinero, sino de intérprete y compañero de su amo; por lo tanto, es de suma importancia procurarse un hombre con que se pueda intimar en estos agrestes parajes”. La fidelidad canina.

  Está llenos de refranes más o menos conocidos. Éste podría ser aplicado al actual gobierno de la flojedad: “quien se hace miel le comen las moscas”.

  “Aquel que tiene carne y dinero siempre encuentra quien le preste un puchero”. Eso lo saben bien los bancos.

  ¿Qué posibilidades había de que en un mismo día tuviera referencias sobre el “pajarete”? Antes de ayer por la noche repusieron en la 2 las visitas gastronómicas de una guapa reportera belga, Adrianne Chaballe, que presenta De tapas por España. En uno de los bares de Málaga le ofrecen a probar varios vinos. Uno de ellos el pajarete. Dicen que lo llamaron así porque los pájaros picoteaban las uvas más dulces. La chica es un encanto y el programa también. Por la tarde seguía leyendo Las cosas de España del “encumbrado” Richard Ford y me encuentro con esto en el capítulo sobre los vinos de España: “…de esta uva se hace el exquisito y meloso vino dulce llamado “pajarete”, nombre que muchos derivan equivocadamente de pájaros, porque éstos acostumbran picar las uvas más maduras; pero, en realidad, tiene su origen en haberse hecho antiguamente solo en Pajarete, pequeño lugar cerca de Jerez”. ¡Qué casualidad! Nunca me cansaré de esta colección de saberes inútiles.

 

  En un capítulo sobre los bandidos expone una reflexión que da que pensar. “El viajero tiene que llevar algún reloj; uno con una brillante cadena dorada y colgantes es lo más indicado, y no llevarlo le expone a más indignidades que la bolsa vacía, porque el dinero puede haberlo gastado, pero la ausencia del reloj supone la intención premeditada de que no se lo roben, y esto es para el ladrón la más injustificable tentativa para defraudarle de sus derechos”. No me extrañaría que acá se legislara en favor del ladrón. “El ciudadano debe llevar siempre suelto por si le tienen que robar: todos tenemos derecho a comer (o a beber o a endrogarnos)”.

 

 

 

 Mientras leo este libro de Richard Ford se desarrollan los sucesos de Ceuta: la invasión, la crónica de un desastre anunciado. Y esta mañana me he acordado de la lectura de un libro para mí fundamental: La vida de las hormigas, de Maurice Maeterlinck. Un hombre no es una hormiga. Un hormiguero no es una ciudad. Pero no dejan de ser dos entidades compuestas por individuos con cierto orden y equilibrio. Cuando estudiamos la historia de las civilizaciones casi la primera lección es la de Grecia y Roma. Y se dotaban de mano de obra esclava: “Se ha comprobado, con sentimiento, que las especies más inteligentes y más civilizadas son las que tienen menos honradez”, nos dice el sabio belga.

 

  En su capítulo sobre las guerras (hormigueras) nos describe los distintos tipos y los motivos. En general dice que todas las especies son pacíficas. Rara vez incursionan para saquear, destruir y apropiar. Pero a veces una colonia fuerte, por lo que sea, decide atacar. “Después de enviar exploraciones a reconocer el hormiguero de la especie que se trata de saquear, una mañanita se dirigen en pequeños grupos al nido codiciado y le cercan poco a poco. Alarmadas las sitiadas, acuden a las puertas, enloquecidas, y construyen barricadas, lo mejor que pueden, con granitos de arena, que para ellas representan piedras grandes. A una señal, que no se sabe de dónde ha salido (pues las órdenes nacen de un modo más misterioso aún que en la colmena o en el termitero), las asaltantes avanzan en masa. Las defensoras intentan resistir, pero desbordadas, empujadas, atropelladas, desesperadas, regresan al nido para volver a salir de él con sus ninfas, a las cuales quieren salvar a toda costa, tan numerosas, que cambian en un momento el color de la refriega, que de leonado que era, empavesado de porvenir, se vuelve blanco. Pero las agresoras les arrebatan su tesoro, le almacenan provisionalmente cerca de las salidas; dejan pasar a las madres fecundas y a las obreras sin equipaje, y como aduaneros inflexibles obligan a cuantas llevan larvas o ninfas a dejar su carga. A las que no resisten ni se defienden con el veneno, no les hacen daño alguno”. Sigue aclarando que hay pocas víctimas. Sencillamente las que habitaban su hormiguero son expulsadas.

  Un ser humano no es una hormiga. Pero el ser humano vive en sociedades distintas, desiguales, que tienden a “igualarse”. Y, ¡ay! ¡Hay que elegir!

 

“Una de las peores cosas que los franceses dejaron en España fue la desconfianza por el individuo que lleva lápiz y cuaderno. Antes de su invasión enviaron agentes y espías que, despojándose de la piel de cordero, guiaron a los lobos al saqueo y la destrucción”. ¿No se parece esto a la escena encantadora de Maeterlinck? ¿A lo que acontece en Ceuta?  Cuenta que no era extraño que las autoridades detuvieran a cualquiera que vieran con lápiz y papel tomando apuntes. Para ellas, las autoridades, eran todos espías. Un siglo después le pasó lo mismo al gran dibujante neerlandés Escher.

  Especialmente divertido el capítulo sobre los toros. Es un espectáculo en el que hay que estar educado desde la cuna si no quieres salir con vomitona. Sólo una vez fui de niño y juré no volver a pisar un ruedo. A multitud de turistas les pasa lo mismo. No le ocurre lo mismo a nuestro Ford que dice aborrecerlos y despreciarlos pero que dice haber presenciado “centenares de toros pero ninguna de toreros”. Para no gustarte una cosa… Pero me encanta cómo dice las cosas. Seguro que fue un hombre además de erudito bastante gracioso. Pepe Hillo, que había sufrido treinta y ocho cogidas, murió, como Nelson, una muerte heroica”.  

  En fin, me ha gustado tanto que estoy por comprarme todos los volúmenes de Ford que trataban de las cosas de España. En todo caso, quitando este que ya ocupa lo más selecto de las estanterías a libros de viaje, compraré todo lo que vea de él.

  Editorial Turner. Año 1974.