lunes, 27 de noviembre de 2023

VIRGINIA WOOLF. UNA HABITACIÓN PROPIA.

 

  Uno de los libros más importantes y más citados de la escritora británica es este de la habitación propia. En realidad no es que desearan o necesitaran una habitación propia para crear, que también, sino que necesitaban independencia económica, independencia emocional, intelectual, necesitaban que se las comprendiera y que se las escuchara. Es decir, Virginia fue una pionera de su tiempo. Una voz autorizada del feminismo, esta vez sí, bien entendido y con razón. Este libro es el resultado de unas conferencias en 1928 en la universidad de Cambridge sobre la mujer y la novela.

  “La historia de la oposición de los hombres a la emancipación de las mujeres es quizá más interesante que ésta en sí”.

  “¿Por qué dice Samuel Butler: Un hombre sabio no dice nunca lo que opina de una mujer”.

  Se hicieron estudios de la mujer en siglos pasados. He aquí un título: La inferioridad intelectual, moral y física del sexo femenino. Normal que la conclusión después de su estudio fuera, como ella misma dijo: la ira.

  Fue pionera en el voto universal. En otras épocas no muy lejanas, por ejemplo en Irlanda, solo podían votar los propietarios. Pues bien, ella pensaba que “de los dos, el voto o el dinero, debo reconocer que el dinero me pareció infinitamente más importante”.

  Cómo han llegado a vivir las mujeres: Las mujeres viven como murciélagos y búhos, trabajan como bestias y mueren como gusanos”.

  Los tiempos, afortunadamente, han cambiado. Mucho.

jueves, 23 de noviembre de 2023

EL CONDE DUQUE DE OLIVARES. JOHN ELLIOTT.

  

  Creo que fue a raíz de alguna lectura respecto a los hechos acaecidos en Cataluña en 1640, esto es, el acantonamiento de miles de soldados para proteger del ejército francés esa parte del territorio español, y posterior acoso y derribo de estos por parte de las gentes de allí, lo que me atrajo para leer esta magnífica obra. Pero eso solo se cuenta al final de li libro. Este libro trata sobre la biografía de Gaspar de Guzmán y las suertes ligadas a España. Terribles suertes pues se detalla la decadencia de todo un imperio.

  Elliott tardó veinticinco años en escribirla. Consultó miles de documentos y visitó decenas de archivos por varios países europeos. El tipo que me lo vendió parecía muy tímido y lo primero que me dijo, para “vendérmelo” es que había sido todo un Best Seller. Enseguida le expliqué que no hacía falta. Las páginas de wallapop están saturadas en ediciones más o menos baratas de esta obra insigne del gran hispanista británico. Esta edición es la más lujosa si se quiere, editorial Crítica. Setecientas páginas. Gran formato y magnífico papel. Siete euros.

  Se podría como referencia que la historia empieza o se solapa con el final de Miguel de Cervantes. Olivares nace en 1587 y el autor del Quijote muere en 1616. Felipe III muere en 1621 y deja en el trono a su hijo Felipe IV de apenas dieciséis años.

  Cosas que me han llamado la atención: Olivares, “cuando contaba catorce años de edad, fue enviado de Sevilla a Salamanca acompañado de diecinueve criados, entre los que se incluían ocho pajes y cuatro lacayos, y un ayo -su pariente el doctor Laureano de Guzmán-que guardaba un pliego de instrucciones minuciosamente redactadas por un padre ansioso”.

  “El 26 de enero (1641) las fuerzas defensivas franco-catalanas se enfrentaron al ejército del marqués de los Vélez en la colina de Monjuic, fuera de los muros de la ciudad”.  “…pasarían más de diez años antes de que el ejército español llegara tan cerca de las murallas de Barcelona como el ejército de los Vélez en la jornada de Monjuic”.

  He tardado doce en días en leerlo. Me ha parecido una lectura placentera, sabiendo además que lo jugoso, lo que más me interesaba, se encontraba al final a modo de cebo.

  Elliott siempre será un referente en la historia de España contemporánea y así, cada vez que vea uno que no tenga, lo echaré al morral.  

lunes, 13 de noviembre de 2023

AL MORIR DON QUIJOTE. ANDRÉS TRAPIELLO.

 


  Para mí wallapop es ya la mayor surtidora de libros para mis baldas. La gente no quiere libros en su casa y a la que se muere el abuelo inundan las páginas de libros interesantes. Siempre les pregunto a los que me lo venden si lo han leído. Y siempre, o con pocas excepciones, me dicen que no, que era del padre que se murió o del abuelo. Esta es una preciosa edición de las que ya no se ven, tapa dura, gran formato, bien cosido, buen papel. Cuatro euros. La gente ya no quiere tener libros en casa. Es una tristeza pero para mí es una fuente de satisfacción enorme. Me da la impresión de estar haciendo una transacción ilegal.

  La novela es una digresión sobre qué pasó en ese mundo inventado y tan real una vez Alonso Quijano ha expirado. Con esa excusa monta una estructura literaria y de paso nos habla de la obra. Cosa que siempre se agradece. Teoriza muy bien.

  En la parte del libro en el que el bachiller Sansón Carrasco le enseña a leer a Sancho Panza se hacen unas observaciones sobre los libros que ya se las he escuchado en algunas conferencias.

  “Has entrado en esta cofradía de los que leen libros, Sancho, y no olvides esto: nunca los prestes, porque no te lo devolverán, ni devolverás los que te presten, porque se parecen los libros a los perros de los gitanos: se están muy a gusto con el primero que no les echa de su lado, y si se les deja, se van también con el primero que pasa y les dice tus tus. Así que si algún día quieres honrarte de tu biblioteca, ni prestes libros ni devuelvas los que te presten”.

  A mí cuando me piden prestado no digo que no, pero se me pone una cara tan agria que desisten enseguida.

  Y aquí sí que me he visto reflejado: “ya que vas a ingresar en la cofradía de los bibliómanos, tienes que saber que muchas veces los libros no aparecen, estando delante de los ojos, como si estuvieran encantados. Y aunque si fuesen un perro te morderían, de tan cerca que los tienes, no los ves, y por eso hay que buscar una y mil veces en el mismo sitio”. A mí se me fue una vez La coronación del Everest y todavía no ha aparecido,  a pesar a que de vez en cuando repaso los estantes con ahínco.

  No estoy de acuerdo en absoluto con un pseudo refrán: “Libro que no has de leer, déjalo correr”. A veces he poseído un libro durante dos décadas, digamos, y un día me acuerdo tenerlo porque la he leído algo en algún sitio y lo recupero y me alegro de haberlo tenido. Nunca tirar un libro.

  “No hay cosa peor que la de pensar a secas, sin otra salsa”.

  Sí, aquí Trapiello llama Sancha a su mujer cuyo nombre es Teresa y Sanchica a su hija y Sanchico al hijo, a quien va a desbastar porque “es un diamante en bruto”. “¿Qué pecado hemos cometido para que mi padre quiera ser gramata?”.

  “Dieron en pensar que acaso se moría por cuerdo, cuando loco había sobrevivido a tantos asaltos inesperados y desiguales”.

  Trapiello sabe escribir como pocos en la actualidad, bajo mi punto de vista. Habla sobre el morir y hace decir a Sancho, para consolar a su caballero andante: “Y si aquí nos alivia una tarde calurosa de verano la tépida brisa, ¡cómo no será esa brisa allá en el cielo!”.

  Me ha gustado por todas estas cosas, sin embargo sigo diciendo que Trapiello me es querido por sus diarios sobre todo. No obstante si viera algún libro de él que no tenga, ten por seguro que lo compraré. Así a bote pronto creo que tengo treinta y tres suyos.