jueves, 10 de abril de 2025

Vidas. CORNELIO NEPOTE.


Quizá lo más destacable de este clásico sea la introducción a cargo de Manuel Segura Moreno. Dice lo primero que de Nepote apenas sabemos nada a pesar de haberse pasado la vida escribiendo biografías. Y casi de seguido raja de los textos que vamos a leer. Nos cuenta una pequeña reseña de su vida, que nació cien años antes de C. y que debió morir setenta años después. Y que conoció a gente importante. Pero enseguida nos resalta que debió ser un tipo algo mediocre y desconocido y con bastante falta de precisión en cuanto a hechos históricos.

  A mí la verdad es que me ha aburrido un poco. No tiene nada que ver con Plutarco o con Seutonio, a quienes nombra de vez en cuando. Es todo muy genérico, como la descripción de unas plantas encontradas en un jardín ajeno. Un hecho resaltable es el de que no haya hecho ni un subrayado.

  Eso sí, está editado el libro en la prestigiosa y valorada editorial Gredos, la de los clásicos. Este libro perteneció al dueño de la casa de Moncloa al que amigablemente me invitaron a servirme lo que quisiera. Cómo dejar un Gredos allí, aunque bien es verdad que por falta de espacio en las bolsas fueron algunos los que dejé.

  En Iberlibro, lo acabo de ver, está a cien pavos.

 

  Trump pone aranceles, bajan las bolsas; pospone la entrada de los aranceles, suben las bolsas. Tiene las llaves de las cotizaciones, como si pudiera ver los números de la Primitiva antes del sorteo.

miércoles, 9 de abril de 2025

NEAL ASCHERSON. EL MAR NEGRO.


 

  Este es uno de los libros del lote que le compré por walapop a la mujer de Las Rozas. Lo elegí porque me gusta la Historia y luego por la editorial, una de mis preferidas: Tusquets. Y el precio, seis euros.

  Nació en Edimburgo y estudió en Cambridge. Historia y arqueología. Además de corresponsal y periodista. La zona: el Mar Negro. Ahora con más importancia desde la invasión de Rusia en Ucrania.

  Reconstruye, como dice la contraportada, “un microcosmos a partir de apuntes antropológicos e investigaciones arqueológicas, sin olvidar los personajes históricos a través del tiempo”.

  Cómo cambian los tiempos: “Había tanto caviar que en la Bizancio del siglo XIV era la comida de los pobres”.

  “Los pueblos que viven mezclados con otros durante cien o mil años no siempre se quieren; la verdad es que tal vez se hayan odiado siempre. Para los individuos, “los otros” no son extranjeros, sino vecinos y a menudo amigos. Pero la impresión que me produce la vida del mar Negro es triste, y es la desconfianza latente entre las culturas no muere nunca.

  La necesidad y a veces el miedo unen a estas comunidades. Pero dentro de esa unidad sigue habiendo un montón de grupos dispares, y no es modelo aprovechable para la “sociedad multirracial” de nuestros sueños y esperanzas. Es verdad que cuando ha llegado el salvajismo colectivo a las comunidades del mar Negro –pogromos, limpiezas étnicas, en nombre de unidades fantásticas, genocidio-, casi siempre ha llegado de otros lugares, como una importación del interior. Pero cuando llega, la aparente solidaridad de siglos se disuelve en cuestión de días o de horas. El veneno que surge de las profundidades se concentra en un único aliento”.

  Qué bueno es el aburrimiento para la historia, y más para los pueblos: “Un historiador ha señalado que entre 1200 y 1900 no pasó allí casi nada; la historia de los karaim de Crimea fue un largo y apacible vacío”.

  Y cómo cambian las historias “para siempre”:

“En 1783,  la emperatriz Catalina II proclamó que la península era rusa para siempre y desde aquel momento. Y en 1954, Nikita Jrushov, un ucraniano que quería que sus paisanos se olvidaran de sus propias desdichas, anunció que Crimea dejaba de ser rusa y que desde ese momento era ucraniana para siempre”.

  “Pero Heródoto, como otros autores clásicos posteriores, veía en el nomadismo más una estrategia militar que una forma de vida opuesta al sedentarismo griego”.

  “La fuerza que introdujo a los invasores en el imperio romano fue de tracción, no de empuje. Y lo que él llama periodo de migración (las invasiones bárbaras) debería verse no como una intrusión catastrófica, sino como una pausa inevitable en un proceso de desarrollo”.

  “Los bárbaros eran homogéneos; los civilizados eran multiformes y distintos”.

  “Bartolomé de las Casas suponía que los invasores de América habían encontrado no tanto un mundo nuevo cuanto el viejo detenido en la infancia”.

  Los cambios de la guerra: “”Unos siglos después, en 375 d.C., cuando los sármatas alanos atacaron  y aniquilaron un ejército romano en Adrianópolis, el imperio romano cambió toda su concepción de la guerra y formó unidades propias de caballería”.

martes, 1 de abril de 2025

QUIM MONZÓ. LA MAGNITUD DE LA TRAGEDIA.

 A este autor lo leí en los años ochenta, también, como en la música, una década prodigiosa. Es un autor surrealista que a veces sacude con latigazos de realismo salvaje. Nunca olvidaré aquella comida leída en El mejor de los Mundos en la que unos padres no quieren ver la muerte de su hijo sentado junto a su hermano. En tantas familias pasa eso mismo…, no querer ver la realidad de lo que tenemos encima.

  Esta es una historia de amor y de erección: un músico en un teatro de variedades quiere acostarse con una vedette pero bebe demasiado. A la mañana siguiente tiene tal erección que no consigue que baje ni siquiera haciendo el amor. Toda la novela es una sucesión de actos amorosos más o menos dolorosos. Hay descripciones que bien podrían encontrarse en un tratado de sexología. Sin embargo apenas causa en el lector otra cosa que inmensa tristeza. También tiene sus buenas dosis de humor.

  “¿Por qué los hombres habían perdido el hueso del pene, por qué no lo habían conservado como el resto de los grandes simios? Lo sentía  no como una injusticia para con la especie, sino como un agravio personal”.

  “En opinión de Raquel era de lo más curioso que, generalmente, para alcanzar la alegría y la decisión necesaria para utilizar los salones de relax, los hombres tuviesen que beber hasta emborracharse”.

  La mujer que me lo vendió junto con otros cuatro por wallapop (treinta euros en total) me dijo que este autor siempre le había encantado pero que el mejor era el de Ochenta y seis cuentos. Otra a quien ya tenía hecho el encargo se arrepintió en el último momento. Ya caerá.

 

martes, 25 de marzo de 2025

GEORGE BERNARD SHAW. CÉSAR Y CLEOPATRA.

 

   Este libro lo elegí entre los miles que había en casa de F. por una sola razón: pertenece a la colección de la “Biblioteca” personal de Borges que deje a medias en los años ochenta. Número 47. Ahora sé algo más de Bernard Shaw y puedo decir algo de él. No me ha disgustado la lectura de César y Cleopatra, más bien todo lo contrario. Y también de La comandante Bárbara. No tanto de Cándida que me ha parecido una reiteración.

 

  Es claro, fino, chisposo, ingenioso. César es un hombre maduro, Cleopatra apenas acaba de salir de la adolescencia. César está en Alejandría haciendo tratos con Cleopatra (le ha puesto los dientes largos con la llegada de Marco Antonio) mientras arde la biblioteca de Alejandría. Teodoto, el preceptor de Tolomeo, hermano y enemigo de la reina, le advierte que puede pasar a la historia como el que dejó que se quemaran millones de libros: “Teodoto, yo mismo soy escritor, y te digo que es mejor para los egipcios vivir sus vidas que no malgastarlas en sueños con ayuda de los libros”. Siguen discutiendo y en un momento dado sube de grado la advertencia: “Lo que está ardiendo es la memoria de la Humanidad”. A lo que César le responde: “Una memoria vergonzosa. Deja que se queme”. A veces me pregunto cómo se contará la historia de nuestros días con personajes tan pintorescos como Trump, Putin, Zelenski o Pedro Sánchez. Sus socios le insultan y le estrujan, sí, pero le llevan sujeto y sumiso bajo palio porque nunca alcanzarán tan elevados estratos.  

  Dice de Bernard Shaw Borges que predicó la longevidad muriendo a los 94 años. Según veo en la Wiki, de un colapso nefrológico. El otro día nos dijo la de mi padre, la nefróloga, que los riñones están tan estrujados que el fin se avecina, que nos vayamos preparando. Estamos preparados.

 

 

 

  En la segunda obra de Bernard Shaw del libro, La comandante Bárbara, tiene lugar una lucha entre clases. El padre de Bárbara es un potente industrial que fabrica armas, cañones, explosivos, mientras Bárbara pertenece al Ejército de Salvación que ayuda a los pobres. Hay fuertes discusiones en la familia. Undershaft, el padre, le dice finalmente a su hija:

 “En tu refugio de Salvación vi la pobreza, la miseria, el frío y el hambre. Tú les dabas a ellos pan y melaza y sueños celestiales. Yo les doy entre treinta chelines a la semana y doce mil libras al año. Ellos forjan sus propios sueños, y yo cuido el alcantarillado”.

Poco antes defiende que las armas las vende no a quienes considera buenos sino que las vende a quienes las pagan bien. Podría ser una especie de abuelo de Trump.

  “Sólo como esclavo de César hallé la verdadera libertad”.

  “Se ha dicho que la Revolución Francesa fue la obra Voltaire, Rousseau y los enciclopedistas. A mí me parece que ha sido la obra de hombres que observaron que la indignación virtuosa, la crítica cáustica, los argumentos concluyentes y los panfletos instructivos, hasta si se han hecho con el genio literario más serio y agudo, han sido tan inútiles como las plegarias, ya que, mientras el Contrato Social y los panfletos de Voltaire estaban en la cresta de la ola, las cosas fueron permanentemente de mal en peor. A la larga, como sabemos, ciudadanos perfectamente respetables y filántropos de los más sinceros toleraron las matanzas de septiembre, ya que la dura experiencia los había convencido de que si contaban con llamadas a la humanidad y al patriotismo, la aristocracia, aunque las leyera con el mayor gozo y el mayor aprecio, y elogiara y admirara a los escritores, continuaría conspirando con los monárquicos extranjeros para destruir la Revolución y restaurar el viejo orden, con todas las alternativas de salvaje venganza y represión despiadada de las libertades populares”.

  Nota al pie de página: “Johannes Testel 1465-1519 dominico alemán predicó las indulgencias en varias regiones de Alemania y que, con ello, dio lugar a las tesis de Lutero”. Normal.

miércoles, 19 de marzo de 2025

WALLACE STEGNER. EN LUGAR SEGURO.

   En alguna entrada mencioné que un día compré un libro de saldo y que lo compré más que nada porque la editorial, RBA, me gustaba y costaba cuatro euros. No conocía al autor pero el tema, una madre que muere de cáncer mientras su hijo (de mi edad), el autor, la visita para hablar de libros me hizo ir a la encargada para llevármelo. Estuvo durante unos meses entre los pendientes y cuando le tocó me llevé una agradable sorpresa. Efectivamente, entre la madre y el hijo hablaban de libros, de la vida, y, claro, de la muerte.

  Uno de los libros en el que ambos estaban de acuerdo en cuanto a su calidad y admiración es éste. Pero a mí me ha decepcionado. Tienen en común que hay un personaje que está sentenciado a muerte por la enfermedad.

  Se desarrolla la historia, una sobre la amistad sobre todo, durante la Gran Depresión americana. Todo se desarrolla igualmente en un ambiente universitario. Todos de alguna u otra manera están involucrados a la enseñanza universitaria. Enseñan literatura y son como si dijéramos aquí, unos letra- heridos.

  Efectivamente, habla del amor, del paso del tiempo, de la amistad, de la vida y de la muerte pero a mí no me ha gustado.

  Me ha interesado una reflexión en la que se dice que siempre nos parece más simpático quienes nos dan muestras previamente de que nosotros les caemos simpáticos a alguien. “¿Recuerdo a lo largo de toda mi vida a alguien que fuese simpático sin que previamente él hubiese dado muestras de encontrarme simpático a mí?”.

 

  En un momento dado sin embargo me estimuló una frase leída para hacer un pequeño poema: la frase: “pueden contar con unas instructivas charlas sobre las estrellas junto al fuego”.

  El poemita:

  Allá fuera, tan lejos,

Las estrellas deben saber

que un punto azul envuelto en seda, las mira.

 

 “Visto desde una perspectiva geológica, somos fósiles en formación y quedaremos enterrados y finalmente expuestos de nuevo para perplejidad de los seres de eras posteriores.  Vistos tanto en términos geológicos como biológicos, como individuos no justificamos la menor atención”. Y ya.

martes, 11 de marzo de 2025

EL PRIMER NAUFRAGIO. PEDRO J. RAMÍREZ.

 

  Más de mil cien páginas.  He llegado como un náufrago a la orilla después de estar toda la noche luchando. Más de quince días de intensa lectura. Este hombre, magnífico periodista y escritor, magnífico especialista en la Revolución Francesa y tantas otras cosas, parece haber estado allí, husmeando entre todos los protagonistas de la Convención entre jacobinos, girondinos, saint-culottes, etc. Vi en video de Pedro J. en el cual enseñaba una vitrina con la primera edición de la Enciclopedia.

 

 Se habla de una infinidad de personajes pero nunca da la sensación de estar leyendo una novela, que no lo es. Es como un ensayo histórico o como un gran reportaje de periodismo si al director no le importara perder al mejor durante cinco años.

  Por ejemplo, se habla  de un personaje curioso: el español José Marchena: pequeñajo, feo, contrahecho, sucio, pero con una gran cultura y determinación, que fue a Francia a maquinar contra España para llevar allí, a España, la libertad, la igualdad y la fraternidad. Siempre me he preguntado de qué lado hubiera estado yo: no, no soy religioso así que no habría estado con la iglesia, pero no me gusta que un país extranjero nos toque esos mismo cataplines. Al fin y al cabo el rey francés era pariente del nuestro. Y si con el absolutismo ya había crímenes y arbitrariedad no te quiero contar qué se lio con los tejemanejes revolucionarios. Aquello se parecía a la peli de Los Inmortales, todo el mundo cortándole la cabeza al de al lado. 

 

 Los hijos de la Revolución enseguida comienzan a autofagocitarse en una locura de muerte y destrucción.  Unos pretendían desmembrar a la patria, otros centralizarla, otros marcar cada precio por ley, otros mandar con más componentes, otros con menos. El pecado de federalismo se podía pagar con la guillotina.

  “para que la fuerza se apoye en la ley, es preciso que la ley pueda primero apoyarse en la fuerza”.

  También habla de un personaje curioso. Una joven nacida en Carabanchel, “hija del fundador del Banco de San Carlos, el industrial y financiero natural de Bayona Francisco Cabarrús, Teresa”. La mandó a Francia a casarse con un poderoso parlamentario. Ella tenía catorce años.

  “Danton, al anunciar a Europa que intenta recuperar la herencia de Carlomagno, crea tal vez a Napoleón”. Esta frase estaría bien traída por ver qué personaje va a crear Donald Trump.

 

  “Cuando se comienza una revolución es preciso estar listos para subir al patíbulo”. Por eso como recordaba Trapiello en un libro suyo, los más beneficiados de las revoluciones son siempre los rezagados.

  Hablaba, “se comportaba como un volcán cubierto de nieve”.

  Especialmente me han gustado las páginas dedicadas técnicamente al funcionamiento de la guillotina. Se preguntaban muchos ciudadanos, cirujanos, carniceros, si la cabeza seguí produciendo pensamientos. “Pienso, pero no existo”.

  También existían los bulos. En un periódico se publicó que un inglés, admirador de la Revolución, se suicidó al comprobar el triunfo “de la imbecilidad y de la inhumanidad sobre el talento y la virtud”. En realidad se había herido con un cuchillo y estab vivo y coleando.

  También se describe con detalle el eterno problema que han tenido todas las revoluciones en cuanto al reparto de las tierras para que se produzca más justamente, y cómo compatibilizarlo con las reclutas de los soldados que tienen que ir a proteger las fronteras. Aquí en nuestra guerra también nos dimos cuenta del problemón.

  El libro está editado a capricho. Nievo creo que costaba cerca de cuarenta euros pero a mí me costó quince en la feria del libro de Recoletos. Precioso, como si Pedro J. hubiera tenido toda la influencia del mundo en la mejor editorial del Planeta.