sábado, 17 de agosto de 2024

PENSAMIENTOS EN UNA ESTACIÓN SECA. GERALD BRENAN.


  ¡¡Gerardico!! La otra tarde volví a ver Al Sur de Granada, la película de Colomo que tanto me gustó la primera vez que la vi. Y me ha vuelto a pasar: la he vuelto a ver otra vez con una lágrima permanentemente asomada a mis ojos. Asistir a un mundo, a una inocencia que no volverá. Imaginar cómo pudo ser la llegada de un joven y apuesto británico a un pueblo atrasado del sur de España.

  En este libro, en la portada, han puesto equivocadamente a mi entender, la foto del viejo Brenan acabado, fumando, seguramente con los pantalones manchados de orín, con ese acento medio británico medio andaluz. Una vez muerto su cuerpo permaneció en la sala de un hospital a la espera de servir para los ejercicios de estudiantes de medicina. Por lo que fuera, respeto, deterioro, el cuerpo nunca sirvió para tal fin y fue enterrado décadas después.

   Desde que leí su libro, mucho antes que ver la película (ésta a pesar de ser buena no le llega a la comicidad, encanto de su libro) noté que este ser humano me caía bien y que podría haber sido un amigo de copas de haber coincidido con él en el tiempo y en su lugar.

  Se podría decir que este libro es un destilado de las agendas, cuadernos y papeles sueltos que todos los letraheridos llenamos constantemente. Publicarlos claro, se puede hacer si anteriormente tienes éxito con tus libros. De no ser así es imposible. A mí, como todo lo suyo, me interesa.

  Está dividido en secciones de materia: Vida, matrimonio, literatura, sueños, etc. También figuran, y no me parece mal, frases de otros autores.

  He aquí el destilado del destilado: el elixir.

  “Yo no asistí jamás a la universidad, ni puedo enorgullecerme de poseer conocimientos especiales sobre nada de nada”. En esto somos parecidos. Si bien es verdad que podría considerarse un hispanista.

  “cuando uno traspasa los ochenta, sólo le restan algunas migajas de lo que eran sus facultades mentales”. Tener en cuenta cada vez que hable con mi padre.

  “Cuando las personas están mintiendo, suelen hablar con más convicción que cuando dicen la verdad”. Por eso nuestro presidente habla tan convencidamente.

  “La razón de que los amantes y sus queridas no se aburran con la mutua compañía es que se pasan todo el tiempo hablando de sí mismos”. La Rochefoucauld. Vergonzoso pero ciertísimo.

  “Todos los grandes poetas y escritores rusos de nuestro tiempo han sido cristianos. Cuando se arrebatado todo a un hombre, sólo le queda Dios”.

  “Cuando el saltamontes concentra toda sus energías para saltar, no sabe dónde aterrizará. Así se suele ocurrirle al poeta”.

  “Flaubert se consagró año tras año con fanatismo creciente a su cruzada contra la estupidez y la petulancia”.

  “Su vida entera estuvo presidida por el deseo de que no se la culpara de nada. Así, pues, no hizo nada y se la culpó por eso”.

  “García Lorca dijo que un español muerto está más muerto que ninguna otra persona. Y ello porque tiene más vida que perder”.

Por eso Lorca es el que más muerto está de todos los españoles muertos a través de los siglos.  

 

lunes, 12 de agosto de 2024

RAFAEL REIG. MANUAL DE LITERATURA PARA CANÍBALES.


 

  En aquella casa antigua de la que hablé no tenía mucho tiempo para elegir. Metía los libros según “oídas”, según autores queridos, según títulos escuchados hace años y que por lo que fuera nunca compré. Este es uno de ellos. Cuando salió allá por el año 2006, leí algunas reseñas, escuché algunas entrevistas del autor pero no me llegaba a convencer. Pues bien, mi corazonada estaba en lo cierto. El libro es una pamplinez.

  Dice la contraportada que se toma la Historia de la Literatura con ironía pero yo creo que se burla de ella. Qué tiene a favor, que para burlarse debe conocerla muy bien, y eso, todo hay que decirlo, también se nota.

  Muy extraño que un libro que habla de libros y de autores no me haya hecho hacer subrayados. Pero así es. El libro está “virgen”, quitando la dedicatoria que el autor le dedicó a su anterior dueño. “por los banquetes que nos vamos a dar juntos”. No sé yo de qué lo conocería pero, vamos, de mi experiencia solo puedo decir que me quedé con hambre.

  Algunas veces me daba la impresión que Reig intentaba un éxito como el de Jostein Gaarder, El Mundo de Sofía. Pero nada que ver. El noruego sí hace con su novela un verdadero recorrido la mar de entretenido por la filosofía. Aquí hay un poco de mala baba.

  Bueno sí, una línea subrayada: al final de cada capítulo Reig nos pone deberes a sus supuestos lectores. Qué más leer, qué no leer, etc. “Léase la obra de Juan Ramón Jiménez (evitando en todo caso el contacto con el infecto Platero y yo)”. Leído en la página 148. Aquí debería haber mandado el libro al cubo de la basura pero tenía curiosidad por ver cuántas más patadas estaba dispuesto a dar el autor a mis queridos libros. Sí, que es provocador, gamberro, pero hay cosas que ni en broma deben decirse.

  Reig, el Manual, para ti.

viernes, 9 de agosto de 2024

VICTOR JUAN. RAMÓN ACÍN.

 EN CUALQUIERA DE NOSOTROS UN PEDAZO TUYO.

     Las casualidades vienen a menudo cuando se tiene el vicio de la lectura. En este caso ha ocurrido. Hace poco leía la biografía, más bien autobiografía a cuatro manos que escribieron Luis Buñuel y su amigo y guionista de varias de sus películas Jean-Claude Carriére. Y me llamó poderosamente la atención una anécdota que desconocía y que en parte he contado en la anterior entrada: la figura de otro amigo, Ramón Acín, que a principios de los años treinta salen a cenar, Luis le cuenta, entre copas, el interés que tiene en hacer una película documental sobre las Hurdes, pero que no tiene dinero. Y Ramón le dice lo que se dice tantas veces entre amigos y copas, e incluso entre familiares: “Mira, si me toca la lotería cuenta con ese dinero”. A los dos meses, diciembre de 1932, le tocó la lotería. Y Ramón cumple su palabra: le da, le presta más bien, un tercio del premio: cincuenta mil pesetas, toda una fortuna de la época.

  En las Hurdes algunos pueblos desconocían lo que era el pan blando.

  Ramón era un anarquista que había tenido problemas con la justicia. La justicia de la dictadura de Primo de Rivera y luego en la República. Era maestro, dibujante, escultor, escritor y caricaturista.

  Acín quiso explotar la película para recuperar el dinero y exigía a Buñuel la proyección en los cines. Para eso pidieron ayuda a Marañón. Ahí viene otra casualidad pues acabo de leer la biografía de Marañón como se ve en unas pocas entradas atrás. A Marañón no le gustó porque consideraba que sacar lo peor, resaltar la miseria, no era lo más apropiado. Siguió prohibida pero la embajada de España en París le dio el dinero y así pudo devolver el préstamo a las hijas huérfanas de Ramón. Otra casualidad la que se explica en La Gallina Ciega. Todas las lecturas de los últimos meses me han llevado a Ramón Acín.

  Todas estas cosas se cuentan en el libro de Víctor Juan. ¿Cómo supe de él? Cuando acabamos la visita guiada de Huesca, la cual fue presentada por una joven deliciosa, suave, amable, culta, que sabía contar las anécdotas con gracia, fui al mostrador y pregunté si existía alguna biografía de Ramón. Le expliqué al encargado, un hombre de esos que ves que saben pero que deben aceptar un trabajo remunerado pero por debajo de su preparación, le expliqué que había sabido del personaje en la biografía de Buñuel y…, no me dejó acabar. Se puso a hablarme con pasión de Ramón Acín. Lo primero es que sin la contribución del dinero de la lotería la historia del cine español hubiera sido distinta. Sin las Hurdes no hubiera venido todo lo demás. Y me escribió sobre un plano los detalles de este libro y dónde comprarlo. Le di las gracias y salimos a buscarlo. Víctor juan era el que había montado la exposición sobre pedagogía y escuela en la misma oficina de turismo. Muy interesante. En la librería, grande pero no muy bien surtida, me indicaron que no lo tenían pero que había un ejemplar en la Anónima, a unos quinientos metros. Fuimos pero eran las cuatro y media de la tarde, con calor y después de comer magníficamente en una pulpería, y tuvimos que esperar casi una hora sentados en un banco. Luego hablando con la dependienta nos dijo que aquella lotería hizo ricos no sólo a Ramón sino a decenas de personas. Incluso nos dijo que los pisos de un barrio entero fueron comprados con el premio.

  Cuando fueron a buscarlo los de derechas en el 36 en Huesca escapó pero no soportó el que acosaran a su familia: su mujer y sus dos hijas pequeñas. Se entregó y fue fusilado el mismo día. Dos semanas más tarde fue fusilada su mujer porque no consintió que se lo llevaran sin más y quiso compartir su suerte. Las niñas fueron a vivir a Jaca con un tío suyo y hasta debieron de cambiar de nombre para que no las relacionaran con sus progenitores.

  Me he encontrado con Acín en todas partes. En la oficina de turismo de Huesca, en las instalaciones del Ayuntamiento, en museos, en el museo del dibujo de Julio Gavin del pequeño pueblo encantador llamado Larrés.

  El libro me ha costado dieciocho euros y está editado por el gobierno de Aragón. Inversión bien hecha. El autor demuestra enseguida la pasión que siente por la persona, por el artista, por el padre y el esposo de una mujer también extraordinaria, Conchita.

  Era un anarquista denunciador de injusticias que se creó enemigos en malos momentos de la historia: “colegios cortos de higiene y largo de letanías”.

  El libro está repleto de fotografías, de pinturas, dibujos, recortes de prensa, etc. Se lee en un rato con gran placer y provecho. Después de comprar el libro fuimos al parque y nos tomamos una limonada. Al regresar a por el coche vimos las dos pajaritas hechas en vida de Ramón y con la que han crecido ya varias generaciones de oscenses. La imagen que nos ha dejado Huesca, y Ramón Acín, nunca la olvidaremos.   

miércoles, 7 de agosto de 2024

MAX AUB. LA GALLINA CIEGA.

     Mucho tiempo venía buscando este libro. De Aub había leído un par de novelas sin mucho entusiasmo pero tenía la sospecha de que estos diarios me iban a interesar especialmente. Pequeña decepción.

 Fui a la librería Visor aprovechando que iba a la óptica cercana. Efectivamente tenían las dos ediciones: ésta, de la misma editorial, Visor, y la de Renacimiento, más voluminosa, mucho y más cara. En cuanto empecé a leer me di cuenta por qué la diferencia de precios: en esta se contiene una errata grande como un rinoceronte. En la primera página en letra grande: “El escritor exiliado Max Aub en la España Franquista de 1869”. Todo en mayúsculas para que se vea bien. 18 euros.

  En realidad este diario que yo creí hecho en y desde México está en realidad escrito y pensado, sufrido, en España. Es la de un escritor resentido. Un perdedor que lleva mal el que en España se haya seguido viviendo, bebiendo, comiendo, comulgando, con o sin ruedas de molino, prosperando, callando o hablando de lo que sea sin que suponga mayor problema. Él mismo se lo echa en cara a varios contertulios. Se queja, se queja de todo y de todos. Muchos aquí le reprochan a su vez cosas. Más importancia a poder echarse un trozo de pan con tocino que poder echarse una rajada contra en régimen: Si no escribes y publicas nada, puedes decir lo que quieras.

  “Habéis hecho de España un conglomerado de seres que no saben para qué viven ni lo que quieren, como no sea vivir bien”.

  “El español no suele rebelarse contra los tiranos sino contra los libertadores, contra los liberales. Le hizo la vida imposible a Pepe Botella, a Azaña y a Madero”.

  De padre alemán y madre francesa, eligió España como patria porque, como él mismo recordaba, se es de donde se ha estudiado el bachillerato.

  De Luis Rosales: España es un país donde los frutos del renombre están envenenados. El renombre no trae ni dinero ni consideración ni ventajas de ningún orden, sólo envidia de la más sórdida. Y en ninguna otra parte era envidiado Federico como en Granada”.

  Este libro lo comencé a leer un par de días antes de viajar a Jaca para pasar una semana de vacaciones. Semana estupenda en la que visitamos sitios para nosotros desconocidos, algunos, y otros recordados con gran cariño. Nos adentramos en la figura oscense de Ramón Acín, el procurador de dinero procedente de un premio de la lotería a Luis Buñuel para realizar su película sobre las Hurdes. En este libro de Aub se le recuerda. Acín fue fusilado en los primeros días de la guerra. Su mujer días después: Qué gran fracaso colectivo fue nuestra incivil guerra.

  En realidad la excusa para venir a España fue la preparación de una obra sobre la figura de Buñuel.

jueves, 1 de agosto de 2024

GREGORIO MARAÑON. ANTONIO LOPEZ VEGA.


 

    Si le preguntamos al español medio quién fue Marañón algunos dirán que fue un médico, por lo del hospital, otros un científico, la mayoría que les suena sin más, otros, que no les suena de nada.

  El caso es que Gregorio Marañón fue mucho más que un grandísimo médico y científico. Fue un intelectual a la altura de su amigo Ortega y Gasset y un gran escritor, una figura central de lo mejor que creció en España en el siglo XX.

  “Ante todo fue un hombre comprometido con su tiempo, encabezó la disidencia en el interior del país durante la dictadura de Primo de Rivera y contempló con horror cómo los españoles se despeñaban por el precipicio del odio para acabar convirtiéndose en un puente hacia la reconciliación nacional en los años del franquismo” dice acertadamente la contraportada.

  Este libro pertenece a la colección que por poco más de cinco euros compré en el Book Center y que tan buenos ratos de lectura me están dando. Éste junto al de Azaña, al de Carrillo, al de Buñuel me han deparado horas de verdadero placer.

  Como los otros, este tiene observaciones, apuntes, que hacen entender bien la historia de España. Este párrafo en las primeras páginas: “La izquierda vivió la guerra como la resistencia del pueblo español contra la dictadura y el fascismo; la derecha, como una cruzada de salvación nacional. Muchos españoles, Marañón entre ellos, vieron en la Guerra Civil un desastroso fracaso colectivo".  Marañón, como otros intelectuales y en contra de lo que ha sostenido posteriormente el relato progresista, “estaba convencido de que la revolución española conducía al país al comunismo y así dio su apoyo a la España de Franco, claro, con todos los matices que se quieran.

  Marañón era un liberal cuyas ideas ahora serían un motivo de escarnio y quién sabe si de censura. Era partidario de que la mujer tuviera como principal objetivo la maternidad. Tela para los tiempos que ahora corren. La tarea de pensar y crear, creía el, estaba reservada al hombre por su “testicularidad”.

  “cada cual debe dar a su propia vida una importancia infinita. El deber que cada cual tiene de hacer de su propia vida una obra de arte”. Krausistas.

 No estoy de acuerdo en absoluto con una reflexión suya que podría haber sido escrita esta mañana: No hay más que dos caminos: o dar a Cataluña lo que pide o enviar un ejército de conquista. Lo absurdo de esta segunda solución hace que no pueda ser tenida en cuenta”. No, el problema catalán hay que tomarlo como el frío en Finlandia o el calor el Congo.

  “¡No es esto, no es esto!” el famoso epigrama de Ortega sigue: La República es una cosa. El radicalismo es otra. Si no, al tiempo”.

  Aterrador párrafo sobre su estancia en el Madrid ocupado por los milicianos: “He estado 5 meses en Madrid y aunque viviera cien años, no olvidaría el miserable horror de esa gente que ha querido convertir a España en una colonia de los rusos. No sé lo que han hecho los otros, los nacionales. Desde luego, no admite comparación con los rojos. Este tremendo timo a nuestra conciencia es tanto más doloroso, cuanto que los que creíamos tontos, nos advertían de que todo esto ocurriría. Ahora hay que decir que tenían razón; y que nosotros, los listos, éramos unos pobres diablos”.

  Una anécdota cuenta que cuando iba a llegar a España Marañón el general Varela dijo que lo fusilaría personalmente. Serrano Súñer, el cuñadísimo, dijo que él haría de guardaespaldas y que a ver si se atrevía. Como se ve también dentro del franquismo había diferentes puntos de vista.

  “Es más fácil morir por una idea. Y aun añadiría que menos heróico, que tratar de comprender las ideas de los demás”. El jesuita Batllori, de la Academia de la Historia.

  Como las demás, me ha encantado leer este estudio de Antonio López Vega.

miércoles, 17 de julio de 2024

JOSEPH ROTH. FUGA SIN FIN

     Este libro, de la colección Sirmio, de Quaderns Crema, luego Acantilado, lo elegí en la casa de la amiga de una amiga, la cual heredó una casa antigua atiborrada de libros. Me invitó a llevarme  los que pudiera. Para ello me llevé dos bolsas de Ikea y las llené a tope. Éste lo llevaba buscando durante un tiempo al escuchar o leer una crítica elogiosa.

  Los libros de Joseph Roth se pueden leer en unos pocos días a no ser que hablemos de su obra más conocida: La Marcha Radetzky. Me gusta su forma de escribir.

  La historia del teniente Tunda podría ser la de cualquiera de los miles de soldades que tuvieron que vivir aquellos tiempos. Como él. “El teniente del ejército austriaco Franz Tunda cayó en poder de los rusos en agosto del año 1916, fue enviado a un campo de prisioneros de guerra algunas verstas al noroeste de Irkutsk, y consiguió huir con ayuda de un polaco siberiano”. Ahí, como los buenos comienzos, está condesado el espíritu de la novela.

  Contiene reflexiones que te dejan temblando: hablando de la Internacional: “Hay momentos en la vida de los pueblos, de las clases, de los hombres, momentos en los que la vulgaridad de un himno pierde importancia frente a la solemnidad con la que se canta”.

  “Lo que importa a la mayoría de las autoridades no es tanto que se cumplan las reglas como que se les guarde respeto”.

    En fin, un par de días muy agradables leyendo las vicisitudes y aventuras del teniente Tunda. Fuga Sin Fin. Qué mala suerte la de los grandes hombres que han de vivir su vida en medio de grandes cataclismos humanos.

 

lunes, 15 de julio de 2024

HISTORIA DE LAS MATEMATICAS. SERGIO CASTRO

   Este  es el típico libro que te podrías encontrar en los antiguos VIPs de cuando allí podías comprar una taza, un juguete, unas flores o un libro. Solían tener Taschen, libros de arte, etc. Aquello desapareció y creo que yo que nació BokkCenter para dar salida a todo aquello. Los libros, bien editados y vistosos, están muy rebajados y siempre son una tentación.

  Este lo vi en un montón a 5.95 euros. Muchas fotos y gráficos para explicar eso, la Historia de las Matemáticas a través de los tiempos y las geografías.

  Todo precioso excepto en la forma de narrar los acontecimientos. Se me ha hecho un poco… no sé, poco profesional. Como un Mundo de Sofía para universitarios. Que está bien, pero esperaba algo más.

  También se echa de menos el no poner el número de la página y determinar quién es quién en cada fotografía o cuadro.

  No obstante ha contribuido a desasnarme un poco y a saber, por ejemplo, que Echegaray, nuestro Echegaray, fue mucho más que nuestro primero premio Nobel de Literatura.