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viernes, 29 de marzo de 2013

CIORAN. CUADERNOS 1957-1972



 
        Elijo esta foto de Cioran joven porque ya entonces no paraba de sufrir; Incluso más: “Me parece tranquilizador haber superado los cincuenta años. Ya está hecho el esfuerzo mayor, ya he llevado la carga más pesada”. Prueba superada. 



 Para Ciorán Bach era lo primordial. “El más importante encuentro de mi vida: Bach. Después Dostoyevski; luego, los escépticos griegos, después Buda… luego, pero qué importa lo que venga luego…”.
  Siempre he contemplado a Cioran como un suicida. Como un suicida con voluntad y valentía para superar los avatares de la vida y llegar hasta el final por su propio pie: “Escribir sobre el suicidio es haberlo superado”.  “En mi texto sobre el suicidio, olvidé precisar que en mí el suicidio es una idea y no un impulso. Eso explica las contradicciones, las cobardías, los titubeos que ese gran tema me inspira”.
  Esta mañana he ido, como hago a menudo, a dar unas vueltas en bicicleta al bosque de encinas que hay cerca de casa. Ya se nota la atmósfera de la primavera, en el aire, en la luz, aunque siga chispeando, en los malditos mosquitos con los que me choco. Alegría. Como el escritor rumano decía de caminar, hacer ejercicio, correr o montar en bicicleta, o ¡bailar! es de las cosas mejores que se pueden hacer. Lo alejan a uno de la tristeza y la melancolía.
  Al escritor rumano le habría recetado yo una buena dosis de salsa cubana. Hubiera visto todo de manera distinta. Me gustó que se le rindiera un homenaje a Bebo Valdés en el concierto de Elio Reve de anoche.
  “Hoy he hecho treinta kms por la región de Boutigny. Nieve que cae, carreteras solitarioas. Ir sólo por una carretera, sólo con mis pensamientos, ‘e incluso sin ellos!... ¡cuánto me gusta! Lejos de esas ciudades de cadáveres, pues París no es otra cosa que un cementerio bullicioso”.
  Con mucho lo mejor que he leído de Cioran. Quizá porque sintiéndose ya muy enfermo dejó anotado sobre su montón de cuadernos “todo esto para destruir”.

lunes, 25 de marzo de 2013

Nada del Otro Mundo. Muñoz Molina.

Este libro de cuentos de Antonio Muñoz Molina fue publicado en el 1993 en su primera edición. Desde entonces dice el autor que solo ha escrito tres o cuatro más. En el epílogo cuenta detalles de dónde surgieron las ideas para crearlos. Son catorce, como los buenos discos. El primero y más extenso, y el que le da título al libro es Nada del Otro Mundo. Una recreación realista, en principio, de lo que bien podría ser una experiencia propia. Habla de Funes, un íntimo amigo de la juventud, y de Juana, su áspera mujer. Cree verlos en un semáforo y cuenta cómo y por qué dejaron de verse. Terrorífico al final. Escrito, como siempre en este grandísimo escritor, con acertadísimos adjetivos puestos justo en su sitio.
  Muchos de los cuentos están relacionados con personas que se dedican a la escritura o que aman las palabras. En El hombre sombra podemos encontrar una de esas frases que son como verdaderas joyas: “Manejamos las palabras sin darnos cuenta de que bajo su forma gastada por el uso hay una moneda de oro”.
  En Las Otras vidas la historia se desarrolla en Marrakech. Cualquier cosa puede suceder en esa ciudad que se convierte cada noche en un mercado donde se cuentan mil y un cuentos.
  Uno de los que más me ha gustado es el último. “El miedo de los niños”, a pesar del título que me echaba un poco para atrás. Me recuerda un poco a Onetti pero mejorándolo. Y es que a este escritor se le entiende todo a la primera, a la perfección, por eso siempre me ha extrañado que él diga siempre que le apasionan Onetti o Faulkner .

LA ASFIXIA DEL CIUDADANO




  Durante los últimos meses, en el buzón de correo - el de papel, el de toda la vida- no hacen más que aparecer cartas de las compañías de suministro avisando de una nueva subida del precio debido a motivos que ellos no pueden evitar: nueva subida de tasas, el cambio del valor de las monedas, etc.

  Da la sensación de que hay un ejército de contables de empresas, funcionarios y departamentos de estado, estudiando día y noche la forma de sacarle al ciudadano un euro más. Dónde se puede encontrar una veta más que alivie la deuda –o las ganancias- de unos y otros. No sé dónde de alto se encuentra la paciencia de nuestra sociedad, pero desde luego la mía, viendo la última factura del gas, está rozando el límite.

lunes, 18 de marzo de 2013

La gran estafa. Alberto Garzón.

   
  Hará un par de semanas escuché en la radio de Julia una entrevista a Alberto Garzón, el diputado más joven de nuestro parlamento; nuestro por decir algo. Varias veces dijeron que tenía, correspondiendo a su edad, un aspecto muy juvenil. Es decir, llamaba la atención lo bien que hilvanaba su pensamiento y su discurso con el hecho de ser joven y parecerlo. Y es que es un tipo que convence. Claro, es un político. Pero últimamente pocos políticos convencen y cada vez que uno los escucha en radio o Tv se dice por dentro: está mintiendo y lo sabe.
  El argumento de su libro, y que en gran parte comparto, es que lo que está sucediendo en el mundo occidental no es en sí propiamente una crisis; es una estafa, un cambio de sistema en el que en aras de la competitividad debemos ver cómo nuestros avances laborales y sociales se hacen humo. La lucha de clases, el poder de la economía capitalista, le está metiendo un gol a la clase media y trabajadora de este país. Y hay que decirles que no, que se pueden hacer las cosas de otra manera. Este libro y este político es el comienzo de una gran ayuda para conseguirlo.